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Ambulancia, ambulante, ambulacro, ambulatorio

¿Qué es una ambulancia?

Una ambulancia es un vehículo automotor, avión, helicóptero, barco, etc., especialmente equipado con elementos de auxilio y de cura para transportar heridos y enfermos (sobre todo en estado crítico o grave) que no pueden ser llevados al hospital por otros medios debido a la condición en la que se encuentran: con heridas o quemaduras graves, infarto, hemorragia cerebral, crisis convulsivas, envenenamiento, hemorragias masivas, conducta violenta, alcoholismo agudo, etc. 

En la ambulancia va un equipo de personas bien capacitadas y certificadas, con instrumentos o recursos para atender emergencias médicas prehospitalarias, tales como oxígeno, desfibrilador, esfigmomanómetro, férulas, vendajes, etc.

Origen de la palabra ‘ambulancia’ 

Fue en el siglo XIX, durante la Guerra de Crimea (1853-1856), cuando comenzó a usarse la palabra ‘ambulancia’ con la idea de ‘vehículo para transportar heridos desde el campo de batalla’. Primero como un ‘hospital móvil’ que sigue al ejército en sus movimientos, como un recurso para dar con rapidez auxilio a los heridos. Y poco tiempo después se extendió su uso para denominar a los vehículos para transportar enfermos o heridos civiles.

El término ‘ambulancia’, con el sentido actual, nació en Francia en 1792 como ‘ambulance’, con el prístino significado de “hospital ambulante que sigue a las tropas”. En 1795: “Hospital ambulante alojado en grandes vehículos cerca de los ejércitos para recibir y tratar a los enfermos y heridos».CNRTL en línea.

Inicialmente comenzó (años 1800-1810) como un hospital de campo, en francés hôpital ambulant, ‘hospital ambulante’ o también hôpital mobile ‘hospital móvil’, establecido en los cuerpos o divisiones de un ejército y destinado a seguir o acompañar a las tropas, con el propósito de prestar los primeros auxilios a los heridos’.  

Así que ‘ambulancia’ es un vocablo nacido en los campos de batalla de la Guerra de Crimea, que se libró principalmente en Crimea, el Cáucaso, los Balcanes, el Mar Negro, el Báltico y la región oriental de Rusia.

Ambulancia en los diccionarios españoles

El diccionario español de Ramón J. Domínguez de 1853, es el primero en recoger este término y dice que ‘ambulancia’ es “falta de residencia física”. “Acción de deambular”. “Inclinación a viajar”. Sin hacer mención sobre lo que ahora entendemos por ambulancia. Pero en la edición de 1869 ya dice que “ambulancia es un hospital de sangre que se establece en el campo de batalla”.

El diccionario de Elías Zerolo de 1895 

Pero no se crea que es el único significado que esta palabra ha tenido en español. El diccionario de E. Zerolo, año 1895 dice: “Ambulancia, “el servicio de correos establecido en los trenes en marcha”. “Ambulancia de vía férrea, conjunto de vagones que expresamente están construidos para el transporte de enfermos por heridas y otras causas”.

Ambulancia (sustantivo) viene del adjetivo ‘ambulante’ y éste del latín ambulans, -antis, participio de presente del verbo ambulare ‘andar’

‘Ambulante’ es un sustantivo derivado del latín ambŭlans, ambŭlantis (el que anda o se pasea), participio de presente de ambŭlo, ambŭlāre, un viejo verbo latino documentado desde los siglos III-II antes de Cristo, que literalmente significa ‘ambular’, ‘deambular alrededor’, ‘andar’, ‘ir y venir’, ‘caminar’, ‘pasear’, ‘vagar’; antónimo del verbo cubo, cubare (de donde las palabras incubar, decúbito y concubinato), ‘estar acostado’, ‘descansando’, ‘estar acostado para comer’, ya que así comían los romanos en los festines; también antónimo de sedeo, sedere, ‘estar sentado’ El verbo patrimonial español ‘andar’ es también un derivado de ambŭlāre que se formó en los tiempos en los que se gestó el español, hacia los siglos IX-XI.

Ambŭlo, ambŭlāre también se refería a cosas, por ejemplo: mare aut amnis qua naves ambulant (Catón el Viejo, en su obra De Agricultura, siglo II a. C.): “Un mar o un río por el que circulan barcos”. Emptio ambulat per plures personas: “La cosa comprada pasa por muchas manos”.

Ambŭlans, ambŭlantis (De Miguel p. 40). El participio de presente de  ambŭlāre arriba citado, significa ‘el que anda o se pasea’, ‘que va de un lugar a otro caminando’; de donde, precisamente deriva nuestro término ‘ambulante’. De ambŭlāre proceden también ‘ambular’ o ir de un lado a otro dando pasos y ‘deambular’ caminar sin rumbo fijo.

Como prueba de que ‘ambulante’ es un término español más antiguo que ‘ambulancia’. Podemos ver que el diccionario de Raphael Bluteau de 1721 ya incluye la palabra ‘ambulante’, y la RAE de 1726 dice que “Ambulante es el que camina y anda mucho sin necesidad. Es voz puramente latina, y (curiosamente) rara vez usada, solo en el sentido jocoso” ¿cómo la ven?

Estructura de la palabra ‘ambulancia’ y sus relaciones indoeuropeas

Ya se dijo que el vocablo ‘ambulancia’ (amb-ul-ancia) viene del adjetivo ‘ambulante’ y éste del latín ambulans, -antis, participio de presente del verbo ambulare ‘andar’. Ahora vamos a ver los componentes de este término: Ambŭlans, ambŭlantis —de donde se originan ‘ambulante’, ‘ambular’, ‘deambular’ y ‘ambulancia’—, contiene el componente latino ambulant- (de donde ambulare), derivado de la raíz amb-, (alrededor, de un lado y otro) emparentado con el griego ἀμφί ‘amphi-’ que significa también ‘de un lado y otro’, ‘ambiguo’, como los anfibios que parte de su vida es acuática y parte es terrestre.

Pues del mismo modo, una ambulancia es ambulante, porque anda de un lado a otro (ambi-). Otras palabras latinas contienen la misma idea: ambos ‘el uno y el otro’; ambidiestro o ambidextro ‘que usa con la misma facilidad ambos brazos o ambos Púlpito, pupitre, ambónpies’; ambiguo ‘lenguaje confuso que da lugar a diversas interpretaciones’; ambón púlpito que está de uno y otro lado del altar mayor o del coro’; sonámbulo ‘el que dormido habla y camina’. Las voces ambages, ambagioso, ambición, ambicioso (porque anda de un lado a otro buscando cosas), ambiente (lo que nos rodea), ambivalente, ambulante, ambulatorio, deambular, preámbulo, etc.

El sufio -ancia

El sufijo -ancia viene del latín -antia (en este caso forma sustantivos que indican estado o cualidad), formado por-ant– (que causa o que ejecuta) más-ia que indica cualidad o estado. Por lo tanto, una ambulancia es (-ancia) un vehículo que sirve para transportar enfermos y heridos de un lugar a otro (amb-). Pero entre amb- y -ancia se encuentra el componente -ul de la raíz -al (por eso amb-ul-ancia) que contiene la idea de traslado o acarreo. La misma raíz que se encuentra en el adjetivo latino alacer que significa ‘alegre’, ‘ágil’, ‘pronto’, ‘ardiente’, y exilium, ‘el destierro, del adjetivo exul o exsul ‘proscrito’, ‘desterrado’, ¿es porque que lo trasladan (-ul) a un lugar fuera de su tierra?

El componente amb- (de un lado y otro, alrededor) está vinculado a la raíz indoeuropea *ā̆l-3– con la idea de andar, deambular, vagar, que Pokorny tiene en las páginas 27-28; también asociada a los términos griegos: ᾰ̓λᾱζών ălāzṓn (errante, vagabundo); ἀλάομαι aláomai (deambular, echar la mente a vagar); ἠλάσκω elásko (deambular, extraviarse); ἀλύω, ἀλύειν alúo, alúein o alýein (divagar, vagar mentalmente); en latín hallūcĭnātĭo, hallūcĭnor, hallucināri, hallūcĭnātŏr, ōris, de donde deriva la voz alucinación (véase). Términos como alucinación, alegría, ambulancia, ambiente, preámbulo, andar y otros se relacionan entonces con esta raíz.

Derivados de ambŭlāre usados en las ciencias médico-biológicas

Ambulacro, ambulacrum 

Ambŭlācrum. Desde Plauto (siglos III-II a. C.) significa ‘alameda para pasear’, ‘arboleda’. Ambulacrum, ambulacro, ‘término arquitectónico’; además se refiere a ‘’un camino peatonal con muchos árboles. Y en zoología, el sistema ambulacral es un tecnicismo que designa a una red de conductos llenos de agua de mar que en los equinodermos intervienen en la locomoción (desplazamiento del animal), respiración y alimentación. Las ramas de este sistema conducen a pequeños y numerosos “pies ambulacrales” o pies tubulares que se extienden cuando se llenan de líquido. 

El término ambulacrum (plural ambulacra) en latín científico se forma con ambula- de ambulare (moverse, desplazarse) más el sufijo -crum que en este caso significa ‘medio’, ‘medio para hacer algo’, ‘instrumento’; en zoología, entonces, el ambulacro es ‘el sistema ambulacral de los equinodermos (por ejemplo estrellas de mar) que sirve como medio (-crum) para moverse (ambul-) de un sitio a otro’.

En la Anatomía de Invertebrados de Thomas H. Huxley. 1877, capítulo IX dedicado a Echinodermata p.p. 543-595, hace una descripción muy detallada sobre el sistema ambulacral de estos invertebrados marinos. https://archive.org/details/amanualanatomyi01huxlgoog/page/542/mode/2up.

Cirugías ambulatorias

Ambŭlātōrĭus. Ambulatorio: que anda y se traslada de un lugar a otro. En medicina, un paciente ambulatorio es el que mantiene la capacidad de caminar y que no necesita estar en la cama. En una cirugía ambulatoria, como la operación de las cataratas, el enfermo es intervenido en no más de 30 minutos y luego sale ambulando o andando por su propio pie, para recuperarse en casa. Lo mismo sucede con cirugías de várices, hernias, suturas de heridas menores y otras.

Hay además otros términos médicos que llevan el componente ‘ambulatorio’. Sólo citaré algunos:

Anestesia ambulatoria para un paciente que se va a someter a una cirugía ambulatoria.

Monitoreo ambulatorio de la presión sanguínea. El registro de la presión arterial a intervalos regulares, bajo condiciones de vida normales.

Electrocardiograma ambulatorio o Holter. Por Norman J. Holter 1914-1983), médico estadounidense. Un dispositivo para hacer registros electrocardiográficos, usualmente durante 24 horas, mientras el paciente realiza sus actividades normales. Los resultados arrojan datos muy valiosos para el cardiólogo.

Esquizofrenia ambulatoria. Una forma moderada de psicosis, principalmente caracterizada por la tendencia a responder a preguntas con respuestas vagas e irrelevantes.

Más derivados

Ambŭlātĭlis: Que va y viene, movible, el lugar a donde uno se pasea.

Ambŭlātĭo, ōnis: La acción de pasear.

Ambŭlātiuncŭla: Paseo breve, como cuando uno sale por las tardes a caminar y pronto vuelve a casa. 

Ambŭlātor: El que anda de un lugar a otro, el holgazán que no permanece en casa.

Ambŭlātrix: Mujer andariega que le gusta andar en la calle.

Las ambulancias de los siglos XVIII-XIX

Pero hay que aclarar que, por razones obvias, una ambulancia del siglo XIX era un vagón o carro con 2 a 4 ruedas y jalado por 2 o 4 caballos, construido para transportar personas enfermas o heridas. Eran vehículos hechos para moverse con la mayor facilidad posible y diseñados para llevar una o dos filas de camillas. Algunas versiones estaban equipadas con tanque de agua, botiquín, “mesa de operaciones” y otras comodidades. Así mismo, las ambulancias de los hospitales de la ciudad eran, en el siglo XIX, también vagones ligeros de cuatro ruedas, equipados con una o dos camas, instrumentos quirúrgicos, etc. Las ambulancias actuales cuentan con un equipo de instrumentos médicos muy modernizados, y con recursos técnicos y humanos para dar cuidados intensivos a los pacientes que transportan.

La atención de los heridos en la antigüedad

Guerras ha habido de seguro desde la prehistoria, con las características dadas por el desarrollo de cada pueblo. Tal vez inicialmente arrojando piedras u otros proyectiles primitivos. Luego, con el conocimiento de los metales, fueron apareciendo máquinas de guerra cada vez más complejas, hasta llegar a nuestro tiempo, que ya tenemos armamento nuclear y bacteriológico que, si un día a algún orate se le ocurre utilizarlas, podría resultar un evento verdaderamente catastrófico.

Sin entrar en detalles, las más antiguas evidencias de atención médica en el campo de batalla, se encuentran en el Antiguo Egipto. Por ejemplo, el Papiro Edwin Smith (hacia el año 1600 a.C.), describe sutura de heridas, tratamiento de lesiones por arma punzante y atención de fracturas. 

Durante la Grecia Arcaica, Homero nos cuenta en la Ilíada que había médicos militares que extraían flechas, limpiaban heridas y hacían vendajes.

Los romanos de la antigüedad desarrollaron un efectivo sistema médico militar y, entre otras muchas cosas, tenían hospitales de campaña, que funcionaban en el campo de batalla a los que llamaron vălētūdĭnārĭum o “enfermería militara” Página 1644. De valetudo, inis (la buena o mala salud), a su vez de valeo, valere (gozar de buena salud, tener vigor).

Durante el medievo (siglos V-XV), ya deshecho el Imperio Romano de Occidente, los heridos en combate eran atendidos por los barberos que tenían conocimientos de cirugía, aunque a un nivel inferior que los médicos verdaderos; pero se dedicaban a la extracción de proyectiles, la amputación de miembros gangrenados, etc. Y bueno, esta historia se puede prolongar mucho mucho más…

Recomiendo el siguiente enlace: https://citopendia.es/como-se-atendieron-los-heridos-en-las-guerras-a-lo-largo-de-la-historia/

Jesús Gerardo Treviño Rodríguez. 15 de julio de 2026.

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