Considerar, considerable, consideración
Considerar y sus significados
- Dedicar atención a alguien o algo. Pensar sobre algo analizándolo con atención. Lo eligieron porque consideraron su amplia experiencia y trayectoria.
- Pensar, reflexionar, meditar y juzgar con mucha atención y cuidado. Considerar un asunto en todos sus aspectos. Debes considerar las posibles consecuencias de lo que piensas hacer.
- Tratar a alguien con atención, urbanidad y respeto, por tener un concepto elevado sobre él o ella. Lo considero una persona honesta y trabajadora. Debes tratarlo con consideración y respeto.
- Tener de alguien o algo el concepto que se expresa. Todos lo consideran un excelente estudiante. Al delincuente lo han considerado como una persona ruin.
Origen de la palabra ‘considerar’
Los romanos eran muy supersticiosos y en la lengua augural, “considerāre” = “considerar”, hacía referencia a la observación minuciosa del firmamento, o sea, primero consultaban a las estrellas para tomar ciertas decisiones o para predecir. Ahora una persona que considera sobre la conveniencia o no de tomar cierta decisión y actuar en consecuencia, no voltea a mirar las estrellas, pero a veces uno voltea la cabeza hacia arriba y se queda pensativo, considerando ¿Será por eso?
La palabra considerar viene del latín medieval considerare*, ‘decidir’, ‘resolver’, ‘determinar’, ‘decretar’ y éste del verbo consīdĕro y su infinitivo considerāre, que en latín clásico (en Cicerón, Livio, Séneca) significa: ‘considerar, examinar, reflexionar, contemplar con mucha atención y cuidado’. Se asume, de acuerdo a muchos filólogos, que lo que en tiempos arcaicos contemplaban y examinaban con sumo cuidado y atención, eran las estrellas y sus constelaciones, para luego tomar alguna decisión trascendente o simplemente vaticinar. Aunque ya en los tiempos del latín clásico (siglos I a. C-I d. C) “considerāre” no se refería a la observación de los astros, pero ese significado debe haber existido hacia los siglos VIII-IV a. C., durante la época de la Roma monárquica y tal vez hasta ya establecida la República.
Considerare en la Edad Media
*Considerare. “Sic consideraverunt sacerdotes nostri, et nos omnes ita aptificavimus” (hacia el año 791 d. C.). Niemeyer p. 254: «Así lo consideraron nuestros sacerdotes, y así todos lo agradecimos».
Componentes del verbo considerāre
1- El prefijo latino con- de cum- que denota ‘unión’, ‘simultaneidad’, ‘compañía’, como en los vocablos españoles ‘conducir’ y ‘cooperar’ y en el verbo latino commingare (cum- + mingo) ‘orinar mucho’.
2- El sustantivo sīdus, genitivo sideris, que significa ‘estrella’, ‘constelación’, ‘cuerpo celeste’, ‘un astro cualquiera’ como un planeta, el sol (calidi sideris aestu, ‘sol cálido que arde’) o la luna (sidus lunae); ‘la noche’, ‘los astros de la noche’; a veces también ‘tempestad’, ‘el clima’. Sideribus dubiis (Juvenal) ‘al amanecer’, porque cuando aparecen las primeras luces del día, los astros comienzan a verse cada vez con menor claridad, es más dudoso su reconocimiento.
Como lo mencioné arriba, los antiguos romanos creían en la influencia de los astros y las constelaciones (sīdera, plural de sīdus) sobre la salud y el destino de los hombres, es decir, practicaban la astrología —heredada de Mesopotamia y Egipto—, y este es un argumento de peso para deducir que las personas primero examinaban el cielo nocturno, analizaban la posición del conjunto (cum-) de estrellas (sīdera), y sólo después de ese “considerāre” = “considerar” decidían qué hacer ante un problema importante. Este era, entonces, el significado esencial de ‘considerar’.
Sidus confectum (Plinio): “mala influencia de un asto, pero ya pasada”: Advenit fausto cum sidere (Valerio Cátulo): “con feliz estrella”, “con auspicio favorable”. Agrego estas frases para reforzar lo dicho.
Debe también señalarse que, por etimología popular, se llegó a relacionar al latín sidus, sideris con el antiguo griego σίδηροςsideros que significa ‘hierro’, ‘punta de flecha’, ‘espada’, de donde deivan las voces ‘siderurgia’ y ‘siderosis’, pero ahora los linguistas niegan esa relación.
Raíz indoeuropea *su̯eid-, *sweid (brillar)
Sidus, sideris se asocian a la raíz indoeuropea *su̯eid- (brillar), que estaría vinculada también a palabras como sideral, desiderata (desideratum), desiderable (desiderabilis), desiderare echar de menos, quizás una estrella que en cierto tiempo deja de verse.
Palabras latinas astrum, sidus, stella
Había en latín clásico también la palabra astrum del griego ᾄστρον (astron), ‘estrellas’, una variante (casi siempre en plural) de ἀστήρ = astēr, que significa “estrella” (en singular); de ᾄστρον derivan palabras como: catasterismo, asterisco,asteroide, astronomía, astrología, astral y otras, y del latín astrum procede el vocablo ‘desastre’ (véase). Pero de todos modos el latín tenía también las palabras stella, ‘estrella’, y sidus, sideris, ‘astro’, ‘estrella’, ‘constelación’, pero esto es otro asunto que por ahora no voy a tratar.
Considerable
Considerable (adjetivo) significa ‘digno de ser considrado’. ‘Que es suficientemente grande’, cuantioso o importante, notable, abundante, numeroso. Una considerable ingesta de calorías puede causar obesidad. De entre los votantes, una considerable mayoría rechazaron al partido en el poder. El analfabetismo se ha reducido considerablemente.
‘Considerable’ deriva del verbo ‘considerar’ ya explicado, lleva el sufijo -ble, -able del latín -bĭlis (como en habilis del verbo habere ‘tener’, de donde Homo habilis ‘’hombre que tiene habilidades’). El sufijo -bĭlis regularmente forma adjetivos deverbales (del verbo considerar) que indican posibilidad pasiva, o sea, la aptitud para recibir la acción del verbo, como en las palabras españolas ‘reconocible’ de reconocer; ‘distinguible’ de distinguir.
La voz ‘considerable’ aparece por vez primera en el diccionario de la RAE de 1729: ‘lo que es digno de reparo’, consideración, atención y cuidado’. Consideratione, animadversione dignus (RAE 1780).
Consideración
‘Consideración’ es un sustantivo femenino que también procede del verbo ‘considerar’ y significa: ‘acción y efecto de considerar’, ‘urbanidad, respeto’; ‘aprecio’, ‘celebridad’, ‘cortesía’, ‘deferencia’, ‘distinción’, ‘contemplación’, etc. ‘Por favor, teneme un poco de consideración’… ¡La súplica que muchos padres, a veces, le hacemos a un hijo!
El término ‘consideración’ viene del latín clásico consīdĕrātĭo, ōnis (derivado del verbo “considerāre” ya analizado arriba) que significa ‘acción de considerar’, ‘prudencia’, ‘circunspección’, ‘reflexión’. Consideratio verborum: ‘Acción de medir las palabras’.
En la palabra ‘consideración’ se encuentra la terminación española -ción del latín -tio, ōnis que genera sustantivos deverbales (del verbo considerare) que expresan acción y efecto, como en ‘producción’ de ‘producir’, ‘recreación’ de ‘recrear’, etc.
Otros derivados del verbo considerāre
Consideranter (adverbio): ‘Con circunspección’, ‘con mesura’.
Considerate (adverbio): ‘Con reflexión’, ‘sabiamente’ (Cicerón).
Considerator (sustantivo): ‘El que considera, que obra con cautela’.
Consideratus (participio pasado de considero): ‘Una lentitud prudente’. Consideratissimum verbum (Cicerón): ‘Palabra dicha con la más seria meditación.
Jesús Gerardo Treviño Rodríguez. 4 de julio de 2026.