Ir al contenido principal

Profeta, profetisa, profecía, profetizar

Profeta, femenino profetisa

Profeta (נְבִיא nābhi o nābî’ en hebreo, relacionado con ‘llamar’, ‘anunciar’) es una persona que habla en nombre de otro, es decir, en nombre de un dios. Que predice o anuncia algo que ha de suceder, especialmente por inspiración divina (El profeta Mahoma fue el fundador del islam. Moisés fue el mayor profeta del Antiguo Testamento). La persona elegida para hablar en nombre de Dios e interpretar su voluntad. Un adivino, arúspice, augur, nabí (en el mundo árabe), vidente. Por metonimia: El sujeto que por algunas señales conjetura y anuncia el fin que tendrá alguna cosa.

Profeta y patriarca

Es importante distinguir las diferencias entre un profeta y un patriarca. El profeta adivina, profetiza, augura, predice. En cambio, el patriarca, de una manera general, es una persona de edad que por su sabiduría y autoridad, ejerce gran influencia en una familia o en una  colectividad. Véase la entrada ‘patriarca’.

Procedencia del término ‘profeta’ y su femenino ‘profetisa’

Profeta, en latín quod prædicens (quien predice), porque nos anuncian las cosas que están por venir. Este nombre se debe dar… solamente a aquellos que nos dicen las cosas venideras con espíritu divino y santo, por cuanto lo conocen por revelación divina (diccionario Covarrubias 1611).

La palabra profeta aparece en el diccionario de Nebrija de 1495, lo que nos indica que se usaba durante la Edad Media. Viene del latín tardío prŏphēta y prŏphētes (en la Biblia Septuaginta LXX), ‘profeta’, ‘predictor’, ‘augur’, ‘adivino’, que para los romanos era el primero o principal sacerdote del templo donde se daban los oráculos o el mensaje de los dioses, y prŏphēta proviene del griego antiguo προφήτης prophḗtēs, literalmente, ‘uno que habla por otro’, ‘profeta’, ‘intérprete’, ‘el que habla o expone en nombre de un dios’. En la mitología griega, Tiresias (Τειρεσίας) de Tebas fue el profeta ciego de Zeus, el que comunicaba sus deseos; tal vez Orfeo fue de Baco; Pitia de Apolo. 

El verbo προφητάζω, prophetázo, προφητεύω, propheteúo significa ‘ser intérprete de los dioses y sus designios’. Palabra documentada en escritos del poeta egipcio Manetho (Manetón) que vivió allá por el siglo III antes de Cristo y del que poco se sabe sobre su vida.

Estructura del antiguo término griego προφήτης prophḗtēs (profeta)

En προφήτης prophḗtēs pueden distinguirse los componentes pro- (lo que se anticipa) +phētēs (hablar, decir, o sea, hablar anticipando lo que sucederá), del verbo πρόφημι próphemi (decir antes, profetizar, augurar) y éste de φημί phemí (yo hablo) y su infinitivo φάναι phánai (hablar, decir, declarar, hacer saber, afirmar, expresando opiniones, creencias o a veces suposiciones), documentado desde la Ilíada y la Odisea. Al final lleva el sufijo -της -tēs de agente, ‘que hace’, es decir,“lo que el profeta hace (-ta, tēs) es hablar o decir (-fe- φη- phe-, φημί phemi, phētēs) anticipando (pro-, πρό- pró-) lo que va a suceder según el designio de los dioses o de dios en las religiones monoteístas, como el islamismo y el cristianismo. Veámoslo con más detalles.

A) πρό- pró-: en este caso, ‘antes de’, ‘lo que se anticipa’, ‘en lugar de’. Y en efecto, el profeta habla ‘en lugar de los dioses’ y ‘anticipa lo que ha de suceder’. Un buen ejemplo con este prefijo es también el término ‘prólogo’ (pro más legein), el discurso antepuesto al cuerpo de la obra de un libro.

B) φη- phe-: raíz de φημί phemi (yo hablo), relacionado con el verbo latino for (yo hablo), fāri (hablar, decir, también, celebrar, cantar, hablar en público de manera entendible, así como predecir, hablar con sentido profético).

C) -της -tes: sufijo que indica agente, que hace. 

Profetisa

El femenino ‘profetisa’ fue tomado del latín tardío prŏphētissa, que aparece en la Biblia Vulgata, Lucas 2. 36, donde puede leerse: “Estaba también allí Ana, profetisa hija de Fanuel, de la tribu de Aser”… En el Antiguo Testamento se mencionan también profetisas, como María, hermana de Moisés, así como a Hulda, mujer de Salum (2 Reyes 22. 14).

 Profecía

Profecía es ‘la predicción de acontecimientos futuros hecha por tener don sobrenatural o inspiración divina’ (Y se cumplió la profecía, tal y como el profeta lo anunció). ‘El don sobrenatural que consiste en conocer por inspiración divina las cosas distantes o futuras’. ‘Carisma sobrenatural que permite juzgar el pasado, anunciar el futuro o interpretar el presente en nombre de Dios’. ‘La revelación inspirada de un profeta’. ‘La función o vocación propia de un profeta’; específicamente, ‘el manifiesto inspirado de la divina voluntad’. En el Antiguo Testamento, ‘cada uno de los libros canónicos que contienen los escritos de los profetas mayores‘: Isaías, Jeremías, Ezequiel, Daniel, y los doce profetas menores son: Oseas, Joel, Amos, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahum, Abacuc, Sofonías, Ageo, Zacarías y Malaquías.

Los principales sinónimos de ‘profecía’ son: adivinación, agüero, anuncio, auspicio, augurio, predicción, presagio, vaticinio.

La palabra ‘profecía’ viene del latín tardío prŏphētīa (profesía), que encontramos en la obra De civitate Dei 18 44 o La Ciudad de Dios escrita en el siglo V por el teólogo cristiano san Agustín de Hipona (354-430 d. C.), y prŏphētīa deriva del griego προφητεία prophēteía o ‘el don de interpretar la voluntad de los dioses’; en el Nuevo Testamento, ‘el don de explicar o de hablar bajo la influencia del Espíritu Santo’, como en Romanos 12. 6.

Profetizar

Profetizar es ‘hablar o manifestar algo por inspiración divina’. ‘Predecir con seguridad o sobre la base de un conocimiento místico’. ‘Instruir sobre cuestiones religiosas’. ‘Proclamar’, ‘prever algo por algunas señales que se han observado o por cálculos hechos preliminarmente’. También: ‘urgir —a modo de advertencia— la aceptación o el abandono de una idea o curso de acción’. Sinónimos: anunciar, prever, predecir, presentir,  pronosticar.

‘Profetizar’ proviene del latín tardío eclesiástico prŏphētizo, prophetizāre, ‘profetizar’, atestiguado en la Biblia Vulgata Lucas 22. 64En Lucas 63 dice: “Y los hombres que custodiaban a Jesús se burlaban de él y le golpeaban”; 64 “Y vendándole los ojos, le golpeaban el rostro, y le preguntaban, diciendo: Profetiza, ¿quién es el que te golpeó?”; 65 “”Y decían otras muchas cosas injuriándole”.  

Sinónimos de profetizar: adivinar, augurar, auspiciar, presagiar.

El sufijo -izar, -izāre, -ίζειν 

El verbo profetizar contiene la terminación -izar, derivada del latín tardío -izāre, y este del sufijo griego  -ίζειν-ízein, con el significado de ‘hacer que sea’, ‘hacer que se haga o que se vuelva’, que forma verbos que denotan una acción cuyo resultado implica el significado del sustantivo (en este caso ‘profecía’) o del adjetivo básicos… Por ejemplo, amenizar, autorizar, colonizar, divinizar, impermeabilizar, legalizar, naturalizar, organizar, ruborizar, simpatizar, suavizar, profetizar, etc.

UN POCO MÁS SOBRE LOS PROFETAS Y LAS PROFECÍAS

Los profetas o las profetisas son hombres o mujeres, frecuentemente muy carismáticos, quienes nos hablan de una experiencia personal y directa que tuvieron con la divinidad. Tales experiencia pueden tomar la forma de visiones, escuchar voces o de estados místicos, y pueden ser tenidos en un sueño, un trance o unión mística con Dios, un coma, un estado de catalepsia, de frenesí o exaltación violenta del ánimo, de éxtasis. Para algunos profetas, tales experiencias ocurren de manera espontánea e involuntaria. De manera voluntaria o no, ellos sienten la necesidad irresistible de hablar. 

En cambio, otros pueden intencionalmente inducir estados proféticos a través de la música, algunas drogas o la meditación. En cualquier caso, este fenómeno es un reto para los estudiosos de la psicología y de las cuestiones paranormales.

Durante los tiempos más primitivos de la historia, los roles de profetas, chamanes, adivinos y líderes políticos se traslapaban, y los estados de éxtasis y frenesí se enfocaban a la predicción o a la curación. Pero además, en las sociedades más complejas, los profetas fueron adquiriendo una posición más preponderante. Religiones como el judaísmo, el cristianismo, el islamismo, el budismo y otras, tienen sus profetas.

Se sabe de la existencia de profetas desde tiempos históricos muy antiguos

La tradición sobre los profetas es tan antigua, que desde hace unos 6000 años o más, existían profetas entre los sumerios, babilonios, sirios, hebreos y otras partes del antiguo Medio Oriente. Así como en los pueblos prehispánicos (como los mayas desde los milenios III-II a. C.), polinesios, africanos, etc. Algunos profetas pertenecían al séquito de la corte, mientras otros simplemente estaban ligados a algún templo y en buena medida se dedicaban a las predicciones astrológicas.

Durante la antigüedad griega, los profetas también permanecían en los santuarios, como Apolo en Delfos, e interpretaban los oráculos divinos en forma de sueños, el movimiento de las hojas, el llanto de un médium en trance. Pero otros eran videntes no ligados a los templos. En Roma y Etruria, lo predominante era la adivinación mediante varios signos, como las entrañas de un animal y el vuelo de las aves.

Jesús Gerardo Treviño Rodríguez. 26 de junio de 2026.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!