Costumbre, consuetudinario, derecho consuetudinario
Costumbre
‘Costumbre’ (sustantivo femenino) es el modo de acción convencional, manera rutinaria o habitual de comportarse. Tradición, hábito, estilo, usanza, práctica. Desde hace 54 años tengo la costumbre de tomarme un café en ayunas.
Con sentido de colectividad, ‘costumbre’ es la práctica tradicional de una comunidad o de un pueblo. Los lugareños tienen la costumbre de llevar flores a los muertos cada día de difuntos.
‘Costumbre’ (y su forma ya en desuso consuetud, RAE 1780) es una palabra patrimonial (producto de transformaciones multiseculares) que está documentada en español desde mediados del siglo XII, por eso el diccionario de Nebrija de 1495 ya la incluye. Procede del término medieval costumne (la manera de portarse o conducirse, documentada en el año 1127), tal vez de la forma *costudne y éste del latín clásico y medieval consuetudinem, acusativo de consuētūdo, ĭnis (costumbre).
Los términos ingleses custom (costumbre, hábito) y customary (‘acostumbrado’ y en materia de derecho, ‘consuetudinario’) tienen el mismo origen.
Para referencia de su uso en la Edad Media, una de sus acepciones es ‘menstruación’ (Menstruus sanguis feminarum), porque es ‘costumbre’ en la mujer menstruar casi cada mes, consúltese a Du Cange.
Consuētūdo deriva de consuētum, del verbo consuescĕre
Así mismo, consuētūdo (con el sufijo de cualidad tūdo)* es un derivado de consuētum (asimilar el hábito o la práctica de algo), que es el supino (una forma nominal) del verbo consuesco, consuescĕre (habituarse, acostumbrar, soler), que lleva el prefijo con- que en este caso da la idea de totalidad o tiene función intensificadora; más el verbo suesco, suescere (habituarse), finalmente del verbo aún más arcaico suĕo, suēre (acostumbrar).
*El sufijo -tud, -tudo indica ‘cualidad’ y en castellano deriva en -dumbre, -tumbre como incertidumbre, podredumbre, servidumbre y, por supuesto, costumbre.
Un poco más sobre consuētūdo
Consuētūdo y su acusativo singular cōnsuētūdinem también significa: ‘hábito’, ‘uso’,’ tradición’, ‘lo consuetudinario’. Asimismo, se usó con el sentido de ‘lenguaje común o habitual’, ‘trato’, ‘amistad’, ‘comercio’, ‘relación íntima o sexual’, como en la expresión consuetudo stupri ‘relaciones amorosas censurables’ del escritor romano Salustio del siglo I a. C., en su Conjuración de Catilina).
- Ad Graecorum consuetudinem (Cicerón): “Al uso de los griegos”.
- Consuetudinem alicujus rei nancisci (Cicerón): “Acostumbrarse a algo o a una cosa”.
- Ex consuetudine sua (Julio César): “Según sus hábitos”.
‘Costumbre’, ‘consuetudinario’ son palabras asociadas a la raíz indoeuropea *swe-, *se-
‘Costumbre’ y ‘consuetudinario tienen vínculos con la raíz indoeuropea *swe-, *se- (separado de los demás, propio, separar), que generó pronombres reflexivos, como me, te, se, mi, ti, sí; también sí mismo, uno mismo, interés personal, etc. Esta raíz generó una muy amplia gama de vocablos en griego, latín y muchas otras lenguas, que el lector puede revisar en este sitio. También pueden consultarse mis artículos “sobrio”, “sobriedad”, “idota” e “idioma”..
De la raíz IE *s(w)e- derivan muchos términos de uso común. Sólo por mencionar algunos: consuetudinario, costumbre, desolado, ética, etología, idiograma, idioplasma, idiosoma, idiota, idiosincracia, idiopático, idioma, idiolecto, suicidio, secreto, secretario, ética, segregar, seducción, segregación, separar, selección, sobrio, sobriedad, soledad, soliloquio, soltero, suicidio, etc.
Simplificando:
Costumbre < costumne < *costudne < cōnsuētūdinem < consuētūdo (costumbre) < consuētum (asimilar un hábito) < consuescĕre < con- + suescere < suēre < raíz indoeuropea *s(w)e- (separar, separarse).
Consuetudinario
Consuetudinario (acostumbrado, habitual, usual) es un cultismo que deriva del latín tardío consuētūdĭnārĭus (en Isidoro de Sevilla siglos VI-VII), que significa ‘ordinario’, ‘habitual’, ‘que es costumbre’, con el mismo origen que el sustantivo patrimonial ‘costumbre’. El adverbio consuētūdĭnărĭē significa ‘ordinariamente’, ‘consuetudinariamente’, ‘conforme a lo acostumbrado’.
El derecho consuetudinario
El derecho consuetudinario es el que se toma de las costumbres de cada sociedad. Primero existieron las costumbres, que luego formaron el concepto de lo moral, o sea, lo relacionado con las acciones de las personas, consideradas como su forma de obrar “en relación con el bien o el mal y en función de su vida individual y, sobre todo, colectiva” (DLE 2026).
La sociedad romana dependía en buena medida del derecho consuetudinario, al que llamaban ‘ius non scriptum’, es decir, el derecho no escrito, el que se mantenía en las relaciones entre las personas, el cual fue la primera y principal fuente de su ordenamiento jurídico.
La función de la costumbre de la Antigüedad Romana, pasó diferentes etapas principales:
A.- El Mos Maiorum, esto es, las Costumbres de los Ancestros, durante los tiempos de la Monarquía romana (753-509), en los que no existían leyes escritas compiladas. Así que la sociedad se regía por el mos maiorum, que significa «costumbre de los antepasados». Ya que mos en latín significa ‘costumbre’, ‘manera’, ‘uso’ y su genitivo es moris de donde procede nuestra palabra ‘moral’, y maiorum (nuestros mayores o nuestros antepasados) es el genitivo plural de maior (mayor).
B.- De la Costumbre al Derecho Escrito. Como el carácter exclusivo y oral de estas costumbres originaba a menudo abusos contra los plebeyos, terminó por crearse la famosa Ley de las XII Tablas, a mediados del siglo V a. C., que dieron certidumbre jurídica y pudieron garantizar mayor igualdad.
C.- Componentes jurídicos de la costumbre
Al evolucionar la jurisprudencia en la época Imperial (27 a. C.-476 d. C.), los juristas romanos establecieron que, para que una costumbre (consuetudo) tuviera valor de ley, necesitaba dos elementos:
1- Inveterata consuetudo: La repetición constante, coincidente y prolongada de un comportamiento en el tiempo. inveterātus significa ‘arraigado’, ‘inveterado’, ‘ancestral’. Entonces Inveterata consuetudo significa ‘costumbres ancestrales’.
2.- Opinio iuris / Opinio necessitatis: La convicción colectiva de que tal comportamiento era jurídicamente obligatorio y no una simple práctica social. Opinio significa ‘opinión’, ‘conjetura’ y necessitas, atis ‘necesidad’, ‘obligación’, ‘algo que tiene que suceder, como la muerte’. Por lo tanto, se refiere a la convicción colectiva de que ciertos comportamientos son obligatorios y, en consecuencia, deben ser de carácter jurídico.
De consuetūdo (-ĭnis) hasta nuestro sustantivo ‘costumbre’
La evolución del término latino consuetūdo (-ĭnis) hasta nuestro sustantivo patrimonial costumbre, consistió de cambios fonéticos que sucedieron en unos cinco siglos, durante el paso del latín vulgar al castellano. Se trata de un proceso muy complejo que se estudia en lingüística, pero las principales transformaciones fueron:
A- Paso o reducción de la nasal -ns- a -s-: En el bajo latín, el grupo consonántico -ns– terminó por simplificarse a -s-, del mismo modo que sponsus pasó a esposo y pensāre a pesar (determinar el peso de cualquier cosa).
B- Cambio del sufijo de cualidad -tūdo: En el latín tardío hablado por el vulgo, muchos sustantivos terminados en -tūdo cambiaron a la terminación -ūmen (-umbre). Por ejemplo, de mansuetūdo a mansedumbre e incertitūdo a incertidumbre.
C- Privación de la semiconsonante y síncopa o reducción vocálica: La semiconsonante -sue desapareció o se simplificó, esto es, cosue- se hizo cos-, cost-; y la vocal átona sincopó o se suprimió, permitiendo que las consonantes -m- y -n- quedaran en contacto, es decir, *cosuetūmene a *costumne.
D- Epéntesis o intercalación consonántica: Para facilitar la pronunciación -mn- se intercaló una b de apoyo o epéntica. Así que *costumne se transformó en costumbre. Del mismo modo que famne pasó a hambre.
Jesús Gerardo Treviño Rodríguez. 30 de julio de 2026.