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Postre, postrero, posteridad, posterior, postrar, dessert en inglés y francés.

Definición de ‘postre’

Hay dos sentidos principales de la palabra ‘postre’

1- Fruta, pastel, helado, dulce u otra clase de alimento que se ofece al final de la comida. De postre te ofrezco un helado ¿te parece?

2- En definitiva, finalmente, en último término. A la postre te vas a convencer que me asiste la razón’, es lo mismo que decir, ‘al final te vas a convencer’…

El primer diccionario español con la palabra ‘postre’ fue el de Juan Palet de 1604 y el de Sebastián de Covarrubias de 1611 dice: “Postre: lo que es postrero (entiéndase que es lo último, lo final), y particularmente se llaman postres las frutas y confituras que se dan al fin de la comida o cena. Los antiguos lo llamaban secunda mensa (Cicerón ) “segunda mesa”. 

bellārĭa, ŏrum, los romanos tenían este término para referirse al postre 

Durante la antigüedad clásica no existía la palabra ‘postre’ con este sentido, ya que los romanos tenían el sustantivo plural bellārĭa, ŏrum, ‘confitura’, ‘todo lo que se sirve en las mesas para postres’; derivado del adjetivo bellus, a, um: ‘bello’, ‘hermoso’, ‘bien adornado’, ‘bonito’, ‘agradable’, ‘encantador’, de donde se formó nuestro vocablo ‘bello’ y luego ‘belleza’ o la cualidad de bello. No confundir con bellum (la guerra); como ven, la última letra, ‘s’ o ‘m’ marca la abismal diferencia entre bellus y bellum.

Los postres entre los antiguos romanos incluían, por ejemplo:

  • Fruta fresca y seca: Era la opción más común y accesible en el día a día. Comían uvas, higos, dátiles, manzanas, granadas, además de frutos secos como nueces, almendras y avellanas.
  • Dulcia domestica (dátiles rellenos): Uno de los postres caseros más famosos de la gastronomía romana, recogido en recetarios de la época del gastrónomo romano Marco Gavio Apicio (siglo I d. C.). Consistía en dátiles a los que se les quitaba la semilla o el hueso y se rellenaban con frutos secos (como nueces o piñones) y un poco de pimienta, para después ser freirlos en miel cocida.
  • Pastelillos y masas con miel: Los romanos elaboraban diversos panecillos fritos o pasteles endulzados con miel pura, ya que en aquel tiempo el azúcar de caña era sumamente sumamente escasa y exótica. Entre ellos destacaban los globuli (pequeñas bolas de masa de queso y harina fritas y bañadas en miel) o antiguas variantes de panes dulces aromatizados. En fin.

´Postre’ en castellano, con el sentido de frutas, miel, helado y dulces que se ofrecen al terminar la comida, comenzó a usarse quizás desde el medievo, y se generalizó durante el siglo XVI (circa 1535).

Del mismo modo, el término ‘postre’ con el significado —ya mencionado arriba— de ‘final’, ‘que llega después’, ‘que es posterior’, se documenta hacia finales del siglo XV, dando origen con el tiempo a la popular expresión “a la postre” con la idea de ‘al final’, ‘en definitiva’, ‘a la larga’.

‘Postre’ en los diccionarios españoles

El primer diccionario español con la palabra ‘postre’ fue el de Juan Palet de 1604 y el de Sebastián de Covarrubias de 1611 dice: “Postre: lo que es postrero (entiéndase que es lo último, lo final), y particularmente se llaman postres las frutas y confituras que se dan al fin de la comida o cena. Los antiguos lo llamaban secunda mensa (Cicerón ) “segunda mesa”. ´Postre’, con el sentido de frutas, miel, helado y dulces que se ofrecen al terminar la comida, comenzó a usarse quizás desde el medievo, y se generalizó durante el siglo XVI (circa 1535).

bellārĭa, ŏrum. El latín clásico no tenía la palabra ‘postre’ 

Durante la antigüedad clásica no existía la palabra ‘postre’ con este sentido, ya que los romanos tenían el sustantivo plural bellārĭa, ŏrum, ‘confitura’, ‘todo lo que se sirve en las mesas para postres’; derivado del adjetivo bellus, a, um: ‘bello’, ‘hermoso’, ‘bien adornado’, ‘bonito’, ‘agradable’, ‘encantador’, de donde se formó nuestro vocablo ‘bello’ y luego ‘belleza’ o la cualidad de bello. No confundir con bellum (la guerra); como ven, la última letra, ‘s’ o ‘m’ marca la abismal diferencia entre bellus y bellum.

‘Postre’, de poster, postĕri 

‘Postre’ procede del latín poster, postĕri que se traduce ‘que llega o viene después’ (de la comida principal); también ‘los descendientes’, porque llegaron al mundo después (post-) que sus progenitores. Asimismo, poster, postĕri deriva de postĕrus que significa ‘siguiente’, ‘que viene después’, por ejemplo, en la frase de Cicerón: Postero die mane, “la mañana siguiente”; mane significa ‘la mañana’.

Es importante decir que la forma en plural masculino postĕri tiene el significado de ‘los descendientes’, ‘la posteridad’ o más claro, ‘los que vienen después’; pero en ‘postre’ se refiere ‘las cosas que se sirven después de la comida principal’, ‘lo que se sirve después’, de post- más la terminación que indica pluralidad -eri. Las golosinas (-eri) que vienen después (post-) de comer.    

Finalmente, postĕrus procede de post, como preposición de ablativo, significa ‘después de’, ‘detrás de’ y como adverbio, ‘después’, ‘tiempo después’, ‘a continuación’. Con post hay muchos términos que heredamos del latín, siempre con la idea o significado de ‘después’, ‘tiempo después’.

Raíz indoeuropea *apo- (de, fuera de) 

Los términos latinos arriba citados se asocian a la raíz indoeuropea *apo- (fuera de), también vinculada con otros vocablos en latín como: 

  • Postĕā, ‘después’.
  • Postĕāquam, ‘después que’.
  • Postĕrĭŏr, de donde proviene el cultismo ‘posterior’ o ‘lo que sucede después de algo’. Las patas posteriores de un animal cuadrúpedo así se llaman, porque pisan el mismo terreno después de las anteriores o delanteras. Del latín anterior, ōris, ‘anterior’, ‘precedente’, y éste de ante, ‘antes’, ‘tiempo antes de’, ‘lugar delante; también ‘en presencia de’. Se postró ante la virgen.  
  • Postgĕnĭtus, ‘nacido después’, ‘la posteridad’.
  • Posthāc, ‘en lo sucesivo’.
  • Postīcum, postigo’, ‘puerta trasera’. así llaman a esan pequeñas ventanas porque están en la parte trasera (post-) de las casas. En la casa de Nuevo León donde nací, las puertas tenían pequeños postigos por donde las mujeres ancianas se asomaban a ver quien venía.
  • Postlīmĭnĭmium, según el derecho romano, ‘retorno’, ‘derecho de volver después (post– ‘después’) del destierro’ o ‘reintegración de quien había sido prisionero del enemigo a sus derechos de ciudadano romano, con limen, liminis ‘lo relacionado con los límites o umbrales’ (DLE 2026).
  • Pōstpono, postponĕre, de post- ‘después de’ y ponĕre ‘poner’, de donde derivó el verbo ‘posponer’ o ‘postponer’.
  • Postrēmus, ‘postremo’, ‘sucesor’, ‘postrer’, de donde se originó *postrarius en latín vulgar, que terminó por originar el adjetivo ‘postrero’.
  • Postĕrĭtās, -ātis, ‘posteridad’, es decir, ‘el tiempo futuro’, ‘el tiempo que viene’, con el sufijo latino -dad, de -tas, -ātis. suf. que significa ‘cualidad’ en sustantivos abstractos formados a partir de adjetivos.. Sabrá Dios qué sucederá’. 

Tiene también relación con esta raíz IE el prefijo latino ab(s)- que puede indicar: ‘’a partir de’, ‘separación’, ‘privación’, ‘alejamiento’, como en las palabras, aborto, abstracto y abominable.

Esta raíz IE también tiene relación con voces del griego antiguo, por ejemplo, ὄπιθεν = opithen ‘detrás’, ‘que viene después’; ἀπωτάτω = apotáto ‘lejísimos’; ἀπό = apó ‘a partir de’, de donde los términos aponeurosis, apogamia, apocalipsis, apoplejía, apomixis y otros.

Algunas frases relacionadas con post-

Post illud bellum (Cicerón): “después de esta guerra”.

Post homines natos (Cicerón): “desde que hay hombres”, o sea, “después de que hubo hombres”.

Thucydides paulo ætate posterior Themistocle (Cicerón): “Tucídides es un poco posterior a Temístocles”. Y en efecto, cuando Temístocles (c. 524-460 a. C.) murió, nació Tucídides (c. 460-396 a. C.).

Posteritatis otio consules (Cicerón): “guardarás tu tranquilidad para más tarde” (Cicerón): 

Pedes priores, posteriores (Plinio el Viejo): “patas de adelante, patas de atrás”.

Postero die mane (Cicerón): “a la mañana siguiente”.

Postliminio mortis (Apuleyo del siglo II d. C. en su novela Metamorfosis o El asno de oro): “por el hecho de volver de la muerte”, porque cruza el límite (de limen, ‘umbral’, ‘entrada’) entre el mundo de los muertos y el de los vivos.

La palabra ‘póstumo’

En la entrada «póstumo» explico que “la palabra “póstumo” proviene del latín tardío posthumus (forma errónea por etimología popular), tomado del latín clásico postŭmus (nominativo singular masculino), que originalmente significa ‘último’, ‘que sobrevive’, ‘el último hijo’ (en Plauto), el superlativo de postĕrus , un adjetivo que significa ‘que viene después’, ‘siguiente’, por ejemplo en postero die, ‘al día siguiente’; también ‘la posteridad’, ‘los descendientes’: postera et consequentia, ‘los resultados y consecuencias”. 

“Postumus (el superlativo de posterus), entonces significa ‘el último de los últimos’, ‘el definitivamente último legado o herencia material o espiritual que deja una persona cuando muere’, ya que nada más puede dejar, pues ha abandonado para siempre la existencia. Dicho legado puede ser material (bienes, deudas, hijos) o espiritual (enseñanzas, principios morales, obras escritas, ideales)”. Sigue leyendo aquí. 

Resumiendo: Postre <  poster, postĕri (que llega después) < postĕrus (siguiente) < post (después, después de) < raíz indoeuropea < *apo- (de, fuera de).

Postrar: humillarse, arrodillarse

No deben confundirse estos términos con el verbo ‘postrar’ (humillar, debilitar, derribar, arrodillarse, hincarse), que se parece mucho, pero que viene del latín tardío prosterno (yo derribo) y el infinitivo presente activo prostrare, que literalmente significa ‘derribar’, ‘extender horizontalmente’ con el prefijo pro (hacia adelante) más sterno, sternĕre, verbo que quiere decir  ‘derribar en el suelo’, ‘derrumbar’, ‘volcar’; ‘esparcir’, ‘extender sobre el suelo’, que explico en las entradas “estrago, estragar” y “consternación, consternar”. 

Postre en español, dessert en francés y en inglés

El francés tiene la palabra dessert para denominar al postre y la pasó al inglés sin cambios allá por el año 1600, del francés medieval desservir que significa ‘recoger la mesa’, ‘remover lo que ha sido servido en la mesa, después de que alguien ha comido’. Con el prefijo latino des- (del latín dis-, partícula inseparable que indica ‘desmantelar’, ‘deshacer’, ‘separar’), más servir. Dessert, del deverbal desserte (desde el siglo XIV): ‘último plato de la comida’, ‘el postre’ de desservir, finalmente del latín servio y su infinitivo servire (servir), de servus ‘esclavo’, sirviente’ No debe confundirse con el inglés desert, ‘desierto’ del latín tardío desertum, neutro de desertus. Véase la entrada “desierto”.

Jesús Gerardo Treviño Rodríguez. 16 de octubre de 2026.

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