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Carnaval, carnestolendas

El Carnaval es una festividad callejera

El Carnaval es una festividad callejera de jolgorio o diversión bulliciosa antes de la Cuaresma, cuando se prohíbe comer carne durante 40 días. Una ocasión de libertinaje excesivo. El Carnaval de Río de Janeiro, Brasil, es acaso el más famoso del mundo. Consiste de grandes desfiles, disfraces artesanalmente elaborados, abundante comida y bebida, sin faltar el baile de samba, una danza cantada típica de Brasil con fuerte influencia africana. 

Pero este festival se celebra además en muchos otros países donde hay una población grande de católicos. Por ejemplo: Latinoamérica (México, Colombia, Centroamérica, islas del Caribe), Estados Unidos (Carnaval de Nuevo Orleans), España, Francia, Alemania (donde se llama Fasching, Karneval), Italia (donde nació la palabra “carnaval”), Holanda, Dinamarca, Inglaterra, Rusia, algunos países de África, etc

Murga de Carnaval en Buenos Aires. Carnestolendas es otro nombre que también recibe el Carnaval. Imagen de https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Murga_porte%C3%B1a.jpg

El diccionario de Nebrija de 1495 dice: “Carnaval o carnes tolledas. Carnis priviv. El de Percival de 1591: Carnaval o carnestollendas. Carnisprivium.

La palabra “Carnaval” era en realidad poco usada en castellano durante los siglos XV-XVII.

Origen del vocablo “Carnaval”

Carnaval viene del italiano carnevale o carnovale, una haplología (eliminación de una sílaba semejante a otra contigua del mismo vocablo) del término en italiano antiguo carnelevare (“remover, quitar la carne”), a su vez del bajo latín o latín vulgar carne-levamen, carnislevamen, carnemlevare o carnelevarium, literalmente ¡O carne, adiós!; “quitar o remover la carne”, “eliminar la carne de la comida diaria”. Términos formados por los elementos: a) carne-, del latín carnem, acusativo de căro y su genitivo carnis (carne) y b) -levare del verbo lĕvo, levāre que significa “remover, quitar, disipar, eliminar, debilitar”; a su vez del adjetivo lĕvis, ‘ligero’, ‘muy poco pesado’, ‘de poca importancia’, de donde los términos levitar, ligero y ligereza.

 ἀποκρεως = apokreos en griego eclesiástico

Carnelevare, carnelevarium es un calco del griego tardío eclesiástico ἀποκρεως = apokreos,  que significa “ayuno”, pero sobre todo “privarse de comer carne”, equivalente al latín carnisprivium arriba citado. El término griego  ἀποκρεως = apokreos se forma con el prefijo ἀπό = apó (sin) y κρέα-ς/-τος = kréas / kreatos (carne), como en los términos páncreas, creatina y creatinina.

Relaciones indoeuropeas de carnis y levāre

Căro carnis se asocia a la raíz indoeuropea *kreuǝ-: *krū- ; *kreus-, *krus- (carne), pero esta fuente dice que con la raíz *sker-  (cortar). En cambio, el verbo levāre tiene nexos con la raíz : legʷh- (ligero, liviano, que pesa poco). 

Así que el carnevale italiano (de carne-levare) literalmente se interpreta como “quitar, eliminar (-vale de levāre  ‘quitar’) la carne (carne-, decarnis, ‘carne’) de los alimentos”.

Carnaval, carnevale, carnelevare son vocablos que expresan la supresión de comer carne, pero eso sucede después de que se realizan las festividades de Carnaval  

Sucede algo interesante en este caso, porque, si lo analizamos bien, durante las fiestas de Carnaval la gente entra en una vorágine colectiva, donde prevalece la alegría desbordada, con bullicio, liviandad, desenfreno, intemperancia, desmesura, jolgorio, farra, así como los excesos de comida y bebida, consumiendo todo tipo de alimentos, incluida, por supuesto, la carne. Es por esto entonces que el nombre “carnaval”, literalmente “adiós a la carne” es como un anuncio de la llegada inminente de la Cuaresma, que expresa por adelantado los tiempos que han de venir después del Martes de Carnaval: La prohibición en el consumo de carne, a partir del Miércoles de Ceniza.

 Así se explica la aparente contradicción entre el significado etimológico y el uso habitual.

Pero cuando comenzaron los carnavales en Europa, allá por la segunda mitad de la Edad Media (c. siglos X-XV) o algo antes, los ayunos y penitencias de la Cuaresma eran mucho más estrictos que ahora (especialmente en los siglos VII-VIII) y de verdad la gente pasaba 40 días sin comer carne, por eso el característico desenfreno de estas festividades, en las que se comía y se bebía sin cesar. Así es como se explica la aparente contradicción entre el significado etimológico y el uso real de “Carnaval” ya que esta palabra significa “la retirada de la carne”, pero es en los carnavales donde abundan bebidas y alimentos de todo tipo, incluida, la carne.  

Además, con el uso de máscaras y disfraces, desde aquel entonces se hizo posible que gentes de distintos estratos sociales (ricos, pobres, siervos, feudales, campesinos, citadinos) se pudieran entremezclar durante el jolgorio. Recordemos que el carnaval es, por excelencia, una fiesta que se celebra en las calles. 

Carnaval también se dice Carnestolendas,Carniprivium, Carnisprivium

Hace siglos en español se usaba más el vocablo Carnestolendas que Carnaval

En el diccionario de Francisco del Rosal de 1611, se puede leer: “Carnestolendas o Carnestollendas del latín quiere decir tiempo en que se prohíben las carnes… y así antiguo dijo Carnaval como carne falta…, que es despedida de carne. Pudo también tener origen esta fiesta de otra que celebraban los gentiles que llamaban Carnea”. Los gentiles profesaban una religión distinta a la de los judíos.

Según la RAE de 1729: Carnestolendas femenino plural. “Los tres días de carne que preceden al Miércoles de Ceniza, en los cuales se hacen fiestas, convites y otros juegos para burlarse y divertirse, con que se despiden de este mantenimiento. Es voz compuesta de las latinas Caroi y Tollo, que significa las carnes que se han de quitar”.

Conviene insistir que «carnestolendas» es el modo más antiguo y más común en español para denominar a estas fiestas, ya que se documenta durante los siglos XIII-XIV y, como arriba lo mencioné, Nebrija lo recoge en su diccionario de 1495. En cambio, «carnaval» gana popularidad, llega desde el italiano en los siglos XV-XVI, y termina casi totalmente desplazando a la voz carnestolendas.

Carniprivium

En latín es Carniprivium y Carnisprivium. Documentados en el año 996 en Du Cange: “tiempo de privarse de la carne”. De caro, carnis “carne”, más prīvo, privāre “quitar, privar, despojar”. En el siglo XIII también se usaba la palabra Carniscapium (siglo XIII) con el mismo significado.

Estructura del término Carnestolendas

La palabra “Carnestolendas” (a veces también simplemente “tolenda”) se compone del latín caro, carnis que significa “carne”, más  tollendus, el gerundivo (participio de futuro pasivo latino) del verbo tollĕre “elevar a lo alto” pero también “quitar, retirar”, “hacer desaparecer”. Por eso Carnestolendas contiene la idea de “que se ha de retirar o quitar la carne”, exactamente lo mismo que “Carnaval”. “Carnestolendas” —término documentado en castellano desde mediados del siglo XIII— es en realidad un acortamiento de la expresión latina ‘dominica ante carnes tollendas’ o “el domingo anterior al día de retirar (de la mesa) las carnes” o el “Domingo antes del Miércoles de Ceniza, cuando inicia la Cuaresma” (Corominas p. 134).

EL ORIGEN DEL CARNAVAL

El Carnaval tuvo su origen en Europa durante la Edad Media. Sin pretender decir que esta festividad tiene sus raíces en tiempos anteriores al cristianismo, si debe decirse que sus características y la temporada del año en la que se realiza, parecen obedecer a los mismos principios de las fiestas que muchos pueblos hacían entre la temporada gélida y el inicio de la primavera, para honrar los ciclos naturales del clima y las transiciones. Es posible que el derroche en el consumo de alimentos se deba a que a finales del invierno, comienzan a subir las temperaturas y los alimentos sobrantes (carne, mantequilla, grasa animal) de los conservados en la época fría, podrían deteriorarse por los días calurosos. Así que la gente prefería comérselos a tener que tirarlos.

Las investigaciones arqueológicas parecen indicar que los antecedentes del Carnaval podrían encontrarse hacia los milenios IV-III antes de Cristo en Babilonia y Egipto antiguo, o también en la Grecia del milenio II a. C., donde los pueblos de aquellos lugares reconocían los cambios estacionales, y los celebraban con grandes reuniones, con el fin de alejar a los espíritus invernales y asegurar un año próspero y benevolente; ya que es bien sabido que todos los pueblos del mundo gustan de las fiestas con bailes, danzas y otros rituales generalmente de carácter mágico o religioso.

Volviendo a los egipcios, el Carnaval tiene similitud con los ritos paganos de la fertilidad relacionada con la llegada de la primavera, como la fiesta del dios Osiris, un evento celebrado cuando el agua del Nilo retrocedía.

bacanales y saturnales de los romanos 

Los bacanales (en latín Bacchānal, -ālis) y las saturnales (Saturnālis en latín) romanas alcanzaron el clímax del desenfreno entre los romanos. Y curiosamente, en las fiestas de las saturnales, era tanto el bullicio y la alegría, que se perdía la relación entre esclavos y amos, ya que estos últimos les servían la comida a los primeros, del mismo modo que durante los carnavales, las máscaras y los disfraces hacen que durante el jolgorio no haya distingos entre los diferentes estratos sociales. Recomiendo que se consulten las entradas «navidad» y «orgía«.

En fin, hay muchas cosas que decir de esto. Pero se alargaría demasiado este artículo.

Un enlace: https://www.smithsonianmag.com/history/a-brief-history-of-how-carnival-is-celebrated-around-the-world-180983771/ 
Jesús Gerardo Treviño Rodríguez. 16 de febrero de 2026.

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