Ir al contenido principal

Precipicio, voladero, precipitación, precipitar…

¿Qué es un precipicio?

  • ‘Precipicio’ es una masa de roca que sobresale o que está extremadamente empinada, como un peñasco o la cara de un acantilado. Precipicio es el despeñadero o derrumbadero, por donde no se puede caminar sin conocido riesgo de caer. Metafóricamente se toma por la ruina espiritual. RAE 1737.
  • La perdición. El borde, la orilla o el extremo de una situación peligrosa o desastrosa: Al borde del precipicio o de la ruina.
  • Desnivel del terreno, muy profundo y de paredes verticales.
  • También se llama precipicio al despeño o la caída precipitada y violenta.

Origen del término ‘precipicio’

Etimológicamente ‘precipicio’ significa ‘caída de cabeza desde un lugar alto’ o ‘lugar donde uno puede caer con la cabeza por delante a una considerable profundidad’; ya que la palabra está compuesta por: prae- ‘delante de’, ‘antes’; caput/cipit ‘cabeza’, más el sufijo -ium que indica ‘resultado’ o ‘acción’.

La palabra ‘precipicio’ aparece en los diccionarios españoles desde el inicio del siglo XVII, y deriva del latín clásico y posclásico praecĭpĭtĭum, literalmente ‘caída de cabeza o con la cabeza por delante en un lugar escarpado y empinado’ ‘precipicio’, ‘despeñadero’, ‘bajada abrupta’, ‘caída de un lugar alto’ (Plinio), ‘abismo’ (Suetonio). 

Praecĭpĭtĭuma su vez procede del adjetivo praeceps, praecĭpĭtis, ‘de cabeza’, ‘la cabeza va primero’, ‘que va cayendo de cabeza’, ‘que se precipita al vacío o al abismo’; también ‘repentino’, ‘precipitadamente’, ‘improviso’, ‘peligroso’, ‘escarpado’, ‘fragoso’. De prae- más caput / cipit.

Tres expresiones latinas de la antigüedad

  • Praecipitem rapere (Ovidio): “arrastrar a un precipicio”.
  • Ex praecipiti aegrum levare (Horacio): “librar o sacar al enfermo de un grave peligro”.

In praecipiti aegrotus est (médico romano Celso): “el enfermo se encuentra en gravísimo peligro”. Aegrotus significa ‘enfermo’ y aegrotare ‘enfermar’, ‘padecer’.

Abreviando  

Precipicio < praecĭpĭtĭum (prae- + -cipit- + ium) < praeceps < prae- + caput/cipit < raíz indoeuropea *kaput- (cabeza).

Componentes de praecĭpĭtĭum: prae- (delante de) más -cipit- (forma combinante de caput ‘cabeza’ más el sufijo-ium

1) el prefijo prae-, pre- en castellano: ‘delante de’, ‘que se anticipa’, ‘que va delante’, ‘antes’. Como en los verbos: praecavere ‘precaver’, ‘precaverse’; praecedere ‘preceder’, ‘ir delante’; praemodulari, ‘arreglar previamente’;  praesagus, ‘que presiente, presagia o adivina’. Así como en praecox ‘precoz’, ‘maduro’, ‘antes de tiempo’. Entonces caer en un precipicio es ‘caer de cabeza’ o ‘con la cabeza por delante’.

2) El sustantivo căpŭt, genitivo capitis (de la raíz indoeuropea *kaput- ‘cabeza’) que en latín clásico significa ‘cabeza’ de hombre o de animal; también: ‘persona’, ‘lo principal’, ‘lo que lidera’ (véase la entrada ‘decapitar’). El cambio de caput a -cipit- se da por un fenómeno lingüístico llamado apofonía, que consiste en una variación del timbre o sonido vocálico en palabras de la misma raíz, por causa de leyes de evolución fonética. 

Ernst Klein (página 3) menciona como ejemplo de apofonía al término latino abigeatus (abigeato, hurto de ganado), de abigeus (ladrón de ganado) y éste de abigo, abigere (ahuyentar, alejar, espantar); de ab- (separación) más ago, agere (conducir, llevar por delante), o sea que la ‘a’ de agere cambia por apofonía a ‘i’. Del mismo modo, en caput, la ‘a’ y la ‘u’ se cambian por ‘i’.

3) El sufijo nominal o formador de sustantivos -ium que indica resultado o relación. 

Entonces caer en un precipicio, praecĭpĭtĭum es lo relacionado (-ium) con ‘caer de cabeza’ (-cipit-) o ‘con la cabeza por delante’ (prae-). 

Derivados de praecĭpĭtĭum, ‘precipicio’

  • Precipitación, del latín praecĭpĭtātĭo, -ōnis, que en origen significa ‘caída’. En nuestro tiempo: Hecho de precipitarse, apresuramiento, apremio, arrebato. Se fue con precipitación. Agua líquida o sólida, es decir, lluvia, nieve, granizo, etc., que cae de las nubes, es decir, ‘precipitación pluvial’ (véase la entrada ‘lluvia’). Mawsynram, India, es el lugar con mayor precipitación anual en el mundo, con una media de 11 871 mm ¡11 871 litros por metro cuadrado de terreno!
  • Precipitadamente, con el sufijo -mente que forma adverbios, como en rápidamente, lentamente, fugazmente, torpemente. Significa: Sin consideración ni prudencia, con arrebato o mucha prisa. Llegó hablando precipitadamente y muy asustado ¿qué vio?
  • Precipitado, del verbo precipitar y éste del latín praecipitāre. Una persona que actúa con prisa o precipitación, apresurado, atropellado, impulsivo.Piénselo bien, no sea precipitado. Una cosa hecha con prisa, a la carrera. Huida precipitada. En química, materia sólida o sedimento que se deposita en el fondo. ¿Recuerdan al vaso de precipitado en las clases de química?
  • Precipitar deriva del latín praecĭpĭto, praecipitāre (precipitar, precipitarse, tirar de cabeza) y éste del adjetivo praeceps, praecĭpĭtis ya explicado arriba. Si consultamos los diccionarios, podemos leer que nuestro verbo ‘precipitar’ significa: Arrojar algo o a alguien desde un lugar alto. Lo llevaron a la cima y lo precipitaron al abismo*. Hacer que un hecho se produzca antes o deprisa, hacer que se adelante o se apresure. El incidente precipitó la desavenencia. En química, hacer que la materia sólida de una disolución se deposite en el fondo. Se agregará alcohol etílico para precipitar la fibra soluble.

La Roca Tarpeya, lugar de ejecución en tiempos de la República Romana

*A manera de divagación: Los romanos tenían un lugar muy conocido y famoso para arrojar al vacío a los criminales más graves. Era la Roca Tarpeya, Rupe Tarpea en italiano. Tarpēia Rūpēs, en escritos de Tácito. Rūpēs significa ‘precipicio’, ‘desfiladero con pared rocosa’; también ‘caverna’, ‘gruta’. 

Era, y sigue siendo, un promontorio rocoso y escarpado, de unos 30-32 m de alto y con rocas afiladas en su base, ubicado en la cumbre sur de la colina Capitolina romana, con vistas al Foro Romano. Durante la época de la República romana, se usaba como lugar de ejecución, especialmente para: Los traidores a la patria, asesinos, perjuros y esclavos que robaban a sus amos. Debido a su altura, las ejecuciones eran vistas por la gente desde cualquier sitio de la ciudad, a manera de escarmiento.

La llamaban Roca Tarpeya por una leyenda muy vieja, donde se cuenta de Tarpēia, (Livio, Valerio Maximo) una muchacha consagrada al culto de Vesta, hija de un tal Espurio Tarpeyo. La tradición dice que durante el asedio de los sabinos, la joven traicionó a los romanos al aceptar un soborno que consistía en que los soldados debían darle lo que llevaban en el brazo izquierdo, es decir, los brazaletes de oro con el que lo adornaban, para así dejar que entraran a la fortaleza. Y bueno, los propios sabinos, en lugar de premiarla, la aplastaron cruelmente con sus escudos. 

Los sabinos eran un pueblo que habitaba en el centro de Italia, entre el río Tíber y los montes Apeninos. Fueron conquistados por Roma en el año  —290 y finalmente reconocidos en el —268 como ciudadanos romanos, diluyéndose su identidad. https://romainfinita.com/la-roca-tarpeya/.

Voladero

La palabra ‘voladero’ puede ser adjetivo que significa: ‘que puede volar’, ‘suspenso en el aire y que se mueve con facilidad a su impulso’, ‘que pasa o se desvanece ligeramente; en sentido figurado, ‘imprevisto’, ‘casual’, ‘accidental’, ‘que no se detiene en ningún lado’. Pero como sustantivo significa  ‘precipicio’, ‘despeñadero’ (DLE). Y se dice voladero, porque lo que cae al fondo parece que va volando, así que viene del verbo ‘volar’ más la terminación o sufijo -ero, del latín -arius que en este caso significa ‘lugar donde se deposita o abunda algo’, ya que allí reposan todas las cosas que caen o se precipitan como si fueran volando.

El verbo ‘volar’ viene del latín preclásico y clásico vŏlo, volāre: ‘volar’, ‘atravesar el aire con rapidez’. También ‘huir’, ‘deslizarse’, ‘irse el alma’. Atestiguado en Plauto (comediógrafo romano de los siglos III-II a. C.), Cicerón, Virgilio, Lucrecio, Séneca y otros. Este verbo tiene una relación indoeuropea discutible. 

No confundir vŏlo, volāre con vŏlo, velle, volui: ‘querer’, ‘apetecer con vehemencia’, de donde deriva el término vŏlūntas, voluntatis, que originó en español la palabra ‘voluntad’. Pero eso es otra cosa que luego, si me alcanza la vida, trataré de explicar.

Jesús Gerardo Treviño Rodríguez. 17 de julio de 2026.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!