tobillo, maléolo
Tobillo
El tobillo es la articulación que une al pie con la pierna. La parte de la pierna más distal, justo arriba del pie. Esta articulación está formada por la unión de la tibia (el hueso más grande de la pierna) y el peroné o la fíbula con el talus o astrágalo*, o sea, el hueso que carga con todo el peso del cuerpo. La unión de estos huesos es suavizada por cartílagos articulares, así como reforzada por un número diversos de ligamentos, tendones y músculos, que permiten su movilidad (dorsiflexión y flexión plantar), vital para caminar, correr y mantener el equilibrio cuando una persona está de pie. Debido a su uso casi constante, el tobillo es particularmente susceptible a daños como esguinces, luxaciones, fracturas y artritis.
*El astrágalo o “talus», es el segundo hueso más grande del tarso y se localiza en su parte más superior. Se articula con la tibia y la fíbula (peroné) para formar la articulación del tobillo (véase la entrada “astrágalo”).

Tobillo del pie derecho. Nótese el maléolo externo formado por la parte distal del peroné. Autor: אנדר-ויק. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Ankle.jpg
Etimología del término tobillo
La palabra “tobillo” está documentada en español desde la primera mitad del siglo XIII. Es un término que deriva del latín vulgar *tubellum, el diminutivo del latín tūbĕr que en origen significa “protuberancia”, “joroba”, “bulto”, “hinchazón”, “tumor” en animales sanos o por enfermedad. También “nudo del tallo o las ramas de un árbol”, “criadilla de la tierra”, un hongo subterráneo comestible con estructuras parecidas a bolas o pequeñas esferas de unos 3,5 cm de diámetro. De la misma forma que en cada tobillo destacan dos prominencias óseas o maléolos a los lados de la garganta del pie, que más abajo voy a explicar.
tūbĕr + -illo de -ella, -ellus
En el vocablo tobillo podemos distinguir el término en latín clásico tūbĕr (prominencia, bulto, hinchazón) más el sufijo latino -illo, -illa de -ellus, -ella que funciona como diminutivo. Entonces *tubellum se traduce como “pequeña (-ellus y el femenino -ella) protuberancia (tūbĕr) ósea”.
De tūbĕr derivan muchos términos de uso común. Por ejemplo: tubérculo (como una papa), tuberculosis (porque en esta enfermedad se forman tuberosidades en el pulmón y otros tejidos del cuerpo), tuberosa (como la raíz del rábano), protuberante (prominente, que sobresale), protuberancia (prominencia redondeada), etc.
Con el sufijo -illo, -ella, -ellus, tenemos palabras con sentido diminutivo como: anillo, astilla, colmillo, comidilla, costilla, flotilla, rodilla, sombrilla y otras.
Relación indoeuropea de la palabra tobillo, tūbĕr
Tūbĕr se asocia a la raíz indoeuropea *teu̯ǝ- que significa hincharse, así como multitud, gordo, absceso, aglomeración, etc. Raíz también asociada a muchas otras palabras. Por ejemplo: en latín, a) tumor, tumoris (tumor, hinchazón, protuberancia), b) el verbo tumeo, tumere, (hincharse, llenarse, de donde la palabra castellana ‘túmulo’), c) tumescere (hincharse), tumulare (sepultar, enterrar), tumultus (tumulto, alboroto, sedición), etc. En griego, a) σῶμα = sôma (cuerpo humano y de los animales, de donde provienen los términos ‘cromosoma’, ‘somático’, ‘somatotropina’); b) τύλος = túlos o týlos (callo, nudo), de cuyo término deriva ‘tilosis’, que significa ‘tener callos’, ‘tilótico’, ‘el que está afectado por los callos’, c) τύμβος = túmbos o týmbos (tumba, sepultura), etc.
Maléolos
Los maléolos son las dos protuberancias óseas que se encuentran a cada lado de la garganta (encima del empeine) de ambos pies. Entonces en total son cuatro maléolos, dos internos y dos externos. Vamos a ver.
El extremo inferior de cada tibia forma el maléolo interno o medial y el extremo inferior de cada peroné forma el maléolo externo o lateral
1- Maléolos internos
Por dentro, la extremidad inferior o distal de la tibia, se prolonga y expande en una apófisis descendente que se llama maléolo (etimológicamente pequeño martillo) interno o m. tibiae. Es decir, la cara interna lisa o el abultamiento óseo que tenemos en cada tobillo localizado uno frente al otro, del lado del dedo gordo del pie.
2- Maléolos externos
La extremidad inferior del peroné o fíbula (el hueso más delgado de la pierna localizado sobre la cara lateral o externa de la tibia) está constituido por el maléolo externo o lateral, el m. fibulae, algo más grande e inferior que el interno recién citado. El maléolo externo es semejante a una pirámide triangular que protruye y forma ese bulto óseo que tenemos en el tobillo debajo de la piel, pero del lado del dedo chico o meñique del pie.
El vocablo maléolo fue tomado del latín mallĕŏlus (pequeño martillo o mazo)
Pero volviendo al tobillo, su sinónimo “maléolo”, viene del latín clásico mallĕŏlus “martillo pequeño” de mallĕus “martillo”, “mazo”, más el sufijo diminutivo -olu, -olus, como en el término alvéolo. Maléolo y alvéolo son vocablos introducidos a mediados del siglo XVI por el anatomista belga Andrés Vesalio (1514-1564), padre de la anatomía moderna.
Así mismo, en el oído medio se encuentran tres huesecillos, de los cuales, el martillo, latinizado malleus (por su forma) hace contacto con la membrana timpánica.
Los griegos ya tenían desde el tiempo de Homero un nombre para el tobillo
En la Ilíada (hacia el siglo VIII a. C.) aparece la palabra griega σφῠρόν = sphýron (tobillo y en sentido figurado, la falda o pié de una montaña, el extremo de una isla), del diminutivo σφῡρίον = sphyríon (pequeño martillo o mazo) y este de σφῡρα = sphyra (“un martillo”). Entonces lo que hizo Vesalio fue latinizar el nombre acuñando “maléolo” de mallĕŏlus, “pequeño martillo”, “martillejo”, un calco del griego sphýron. Precisamente el adjetivo “maleable” (atestiguado desde el siglo XIV) proviene del latín *malleāre (“golpear con un martillo”) de mallĕus (martillo), términos asociados a la raíz indoeuropea *melǝ- (moler).
Sphyrnidae, la familia del tiburón martillo
la familia Sphyrnidae (esfírnidos, cuyo género representativo es Sphyrna), agrupa a los tiburones martillo, peces elasmobranquios depredadores. Obviamente fueron bautizados con ese nombre tomando el antiguo término griego σφῡρα = sphyra «martillo».
Jesús Gerardo Treviño Rodríguez. 28 de noviembre de 2025.