Ir al contenido principal

Cisma

¿Qué es un cisma?

La palabra ‘cisma’ tiene varias acepciones, sin embargo, las más destacadas son sobre asuntos religiosos.

En origen, ‘cisma’ significa división, separación, discordia, disarmonía. 1 Corintios 12:25 dice: “Para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros”. La carta que conocemos como 1 Corintios, probablemente fue escrita desde Efeso durante el año 55 d. C. (unos 25 años después de la crucifixión y muerte de Cristo), poca antes de Pentecostés, en los últimos días de la estadía de Pablo que allí duró 3 años. Tal vez Timoteo llevó la carta hasta la legendaria ciudad de Corinto, Grecia.

Concilio de Florencia: El papa Eugenio IV trata de poner fin al Cisma de Occidente. Imagen tomada de https://www.bing.com/images/search?

‘Cisma’ también significa:

  • Una separación o división formal de la Iglesia Cristiana o de un cuerpo religioso; rompimiento de la unidad entre los integrantes de una misma fe religiosa. 
  • La ofensa que consiste en buscar la división en una Iglesia.
  • La estructura de una secta cismática.
  • Una división o desacuerdo en ciertas opiniones, una mutua hostilidad.
  • Rompimiento en la armonía de un grupo que produce dos bandos o facciones discordantes. Un cisma en un partido político.
  • Oposición o divergencia sobre ciertos principios abstractos. La expansión del cisma entre la ciencia pura y la ciencia aplicada.(Webster’s Third New International Dictionary. 1971. Vol III p. 2029. USA. Edición impresa).
  • De acuerdo a la Iglesia Católica, un cismático (separatista, disidente) es una persona bautizada, quien, aunque todavía se dice cristiano, rechaza la sumisión al papa o a la pertenencia a la comunidad de los miembros de cierta Iglesia
  • El rompimiento de la unidad de una Iglesia, no necesariamente implica una división u oposición en la doctrina o los principios de fe.

Como antecedente, debe mencionarse que las iglesias cristianas mostraron divisiones o cismas desde hace mil o más años. Aunque hay muchos detalles históricos que no voy a mencionar, el año 1054 (el año del Gran Cisma) es señalado como la fecha tradicional en la que comenzó el cisma o entre las iglesias cristianas de Oriente y de Occidente. 

Así mismo, al iniciar el siglo XVI —concretamente hacia octubre de 1517, liderada por el teólogo alemán Martín Lutero (1483-1546)— la Iglesia Occidedtal experimentó el cisma más grande de la cristiandad, cuando se dividió debido a la Reforma Protestante que desafió la autoridad de la Iglesia Católica y dio lugar a diversas Iglesias Protestantes. Y mientras tanto, durante muchos siglos, tal división ha persistido… muy a pesar de los ‘Concilios Ecuménicos’ (acuerdos universales) de la Cristiandad que se han realizado desde la primera mitad del siglo IV: el Concilio de Nicea I (año 325 d. C.) fue el primero, convocado por el entonces emperador Constantino,  ya convertido al cristianismo. Véase la entrada ‘ecuménico’.

Actualmente hay unos 2800 cristianos en todo el mundo

La cantidad actual de cristianos ronda los 2800 millones de personas (alrededor del 33 % de la población mundial). Pero, como producto de estos cismas, ahora hay tres grandes divisiones de la Iglesia Cristiana: a) La Iglesia católica, la que tiene más fieles dentro del cristianismo; b) Las iglesias ortodoxas orientales, como la griega y la rusa; c) las iglesias protestantes, producto del movimiento de reforma del siglo XVI. De las que existen: La iglesia Luterana, las Presbiterianas, Metodistas, Cuáqueros, Pentecostales, Evangelistas, Testigos de Jehová. En fin, hay centenares de Iglesias cristianas alrededor del mundo. Véase aquí y aquí

Etimología del vocablo ‘cisma’

Cisma es un sustantivo masculino —aunque en escritos antiguos suele aparecer como femenino— que deriva del latín tardío eclesiástico schisma, schismătis (documentado en escritos de Tertuliano del siglo siglos II-III d. C.), a su vez del griego antiguo σχίσμα = schísma que en origen significa ‘grieta’, ‘fisura’; pero el sentido de ‘desaveniencia’, ‘discordia’, ‘disención’, ‘división’, ‘escisión’, ‘secesión’, ‘ruptura’, ‘separación doctrinal’, toma fuerza en griego eclesiástico (siglos III-V). Véase la entrada ‘esquizofrenia, esquizoide’.

Raíz indoeuropea *skē̆i-

El verbo griego σχίζω, σχίζειν se asocia a la raíz indoeuropea skē̆i- (rajar, dividir, separar), que vincula a nuestro térmni ‘cisma’ con palabras como abscisa, ciencia, conciencia, chisme, cisura, esquina, esquizofita, esquizoide, esquizofrenia, esquisto, cizalla, plebiscito y con los neologismos que más abajo menciono. En la entrada ‘chisme‘ muestro la misma relación indoeuropea con el sentido de dividir, de promover la discordia.

Según Corominas, el vocablo ‘cisma’ se documenta en castellano desde 1398. ‘Cisma’ ya aparece en el diccionario de Antonio de Nebrija del año 1495. Sin embargo, hay que señalar que en textos medievales también aparece scisma. En francés se documenta desde la segunda mitad del siglo XII como cisme, scisme, de donde pasó al inglés medio (siglos XII-XV) sin cambios

Es bueno saber que con el término σχίσμα(schísma) se han acuñado muchos neologismos durante los siglos XIX-XX. He aquí algunos ejemplos

Esquizoafectivo, esquizodinia, esquizognato, esquizogoniales, Schizogregarinaria, Schizomemertea, esquizonte (célula multinucleada de algunos esporozoarios), esquizofasia (el habla desorganizada e incomprensible de los esquizofrénicos), esquizofrenia, Shizophyta(en clasificaciones antiguas, las algas verde-azules y las bacterias), esquizoide, personalidad esquizoide, Schizomycetes(las bacterias), esquizotorácico (ciertos insectos), Schizotrypanum (Tripanosoma de Chagas), esquistocelia (fisura congénita del abdomen), esquistocito, esquistomelia, esquistómetro, esquistorraquis (espina bífida), Schistosoma (género de parásitos tremátodos), etc

Diccionario de la Real Academia Española 1729

Me parece particularmente interesante transcribir íntegramente lo que dice el DRAE de 1729:

Cisma: “División, discordia, separación de los miembros de un cuerpo místico de su cabeza: lo que sucede, cuando, en la elección del Sumo Pontífice se apartan algunos del que ha sido elegido canónicamente, y congregándose, sin legítima autoridad, nombran otro, que es Antipapa, dando ocasión a los fieles para que se escandalicen y dividan, prestando unos la obediencia al verdadero, y otros al falso”.

En la Iglesia Católica, cisma es la acción del que niega la sumisión o el desacato a la persona y autoridad del Romano Pontífice; pero no implica desacuerdo en los dogmas, y el cismático (el que incurre o introduce cisma o discordia entre una comunidad) es excomulgado latae sententiae (pena ya impuesta, sin necesidad de juicio formal). Como arriba ya lo mencioné, hay que añadir que los cismas han sido comunes a través de la historia de la Iglesia. 

Según este significado, entonces uno puede hablar —aunque debo confesar que nunca lo he oído ni leído con este sentido, simplemente se me ocurre así— de un ‘cisma dentro del matrimonio’, cuando ya entre los consortes hay una división muy difícil de superar, y luego viene el divorcio, como única solución civilizada.

El Gran Cisma

Como lo expliqué al inicio de este artículo, el Gran Cisma o Cisma de Oriente del año 1054, representó la culminación de las grandes diferencias —culturales, políticas, sociales, económicas, religiosas, que se gestaron antes del año 1000— entre el mundo occidental y oriental del viejo Imperio romano, encabezados respectivamente por Roma y Bizancio. Sucedió cuando Miguel Cerulario (1000-1059), patriarca de Constantinopla desconoció la autoridad del papa León IX y fundó la Iglesia Ortodoxa Griega. El segundo Gran Cisma fue en Occidente (c. 1378-1417), el cual duró unos 40 años. Periodo en el que hubo dos o tres papas a la vez, después de la muerte del papa Gregorio XI en 1378.

Haciendo un análisis histórico más minucioso, realmente el rompimiento, del que se habla sucedió en 1054, viene de tiempos aún más antiguos. Puede decirse que sucedió a través de un proceso gradual de distanciamiento que comenzó en el siglo IX y culminó en el XVI. Todo esto, debido a que la unidad política del Mediterráneo, fue sacudida y finalmente destruida, por las ‘invasiones bárbaras’ en el Imperio romano del Oeste y el surgimiento del Islam en el Este. Pero la historia sigue sigue, es muy larga y fascinante. Por eso precisamente surgió el Movimiento Ecuménico (desde el siglo IV), para tratar de reconciliar a las partes desavenidas.

Jesús Gerardo Treviño Rodríguez. 7 de febrero de 2026.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!