Miedo, miedoso, medroso
Miedo, miedoso, medroso
Miedo (sustantivo)
El miedo es una emoción o sentimiento de inquietud que suele experimentarse ante un peligro, daño o dolor, y que produce reacciones de defensa o de huida. Me da miedo la guerra. Las tormentas eléctricas me producen miedo.
Congoja, inquietud por un riesgo real o imaginario. Miedo a la muerte, miedo a los aparecidos, a la soledad. No pasé por aquel camino por miedo.
Temor o recelo de que ocurra algo contrario a lo deseado. No tengas miedo de llegar, no va a pasar nada.
Son sinónimos de miedo: alarma, aprensión, espanto, horror, pánico, pavor, terror…
Miedoso (adjetivo)
Miedoso significa ‘que tiene miedo o tiende a asustarse con facilidad ante un peligro, daño, dolor real o imaginario’. Ramón es muy miedoso, no creo que acompañe a los exploradores.
Sinónimos de miedoso: aprensivo, asustadizo, cobarde, pusilánime, receloso, temeroso, timorato…
En la palabra ‘miedoso’ se encuentra el sufijo español -oso, del latín -osus, que en este caso forma un adjetivo (miedoso) a partir de un sustantivos (miedo), y suele indicar muchas veces abundancia, como en los casos de odioso, tedioso, generoso, temeroso, valeroso, venenoso, etc. Un buen ejemplo de este sufijo en el latín de la antigüedad es el adjetivo otiosus, ‘ocioso’, ‘desocupado’ del sustantivo otium, ‘ociosidad’, ‘calma’, ‘tranquilidad’ (véase la entrada ‘ocio’, ‘negocio’)
Miedo, temor, pavor, terror
Durante la antigüedad romana existían varios términos con un significado que en general era ‘miedo’, ‘temor’, ‘pavor’, ‘terror’, que más o menos son equivalentes, aunque no hay —creo— sinónimos perfectos, ya que su semántica léxica es relativa de acuerdo al contexto en el que se usen.
La palabra ‘miedo’, en las lenguas romances, es propia del español y del-gallego portugués, ya que, por ejemplo, en otras lenguas de este grupo existen equivalentes pero derivados en general del latín păvŏr, – ōris, ‘pavor’. Por ejemplo, en francés peur, italiano paura, catalán por; en cambio, el portugués ‘medo’ y el español ‘miedo’, lo tomamos del latín mĕtŭs que más abajo explicaré. El rumano en cambio, tiene los sustantivos teama y temere que tomó del latín tĭmŏr, -ōris ‘temor’, del verbo tĭmĕo, timēre, ‘temer’, ‘sentir inquietud por’, ‘recelar’, ‘tener miedo’.
El término español ‘miedo’ se registra desde el siglo XII
La palabra ‘miedo’ existe en español desde tiempos medievales. Por ejemplo, aparece varias veces en el poema anónimo Cantar del Mío Cid de 1140. En el Cantar Primero 4 dice: “El Campeador adeliñó a su posada, así commo llegó a la puerta, fallóla bien cerrada, por miedo del rey Alfonso que assí la avién parada”.
Medroso
Medroso (adjetivo): ‘que tiende a sentir miedo, o que fácilmente se asusta. Te noto muy medroso últimamente ¿a qué le tienes miedo?
Según Corominas, de la voz ‘miedo’ derivó el adjetivo ‘medroso’ (documentado desde 1280) que significa ‘temeroso’, ‘pusilánime’, ‘que fácilmente se espanta’; un derivado del latín vulgar o bajo latín *metorōsus, procedente también del latín clásico mĕtŭs. Pero la formación del vocablo ‘medroso’ estuvo influida por el latín vulgar medieval *pavorōsus (de păvŏr, – ōris ya mencionado) ‘que provoca pavor o causa miedo’.
Medrar y medroso, distinta etimología
Curiosamente, ‘medroso’ (miedoso, ya mencionado) y ‘medrar’ (mejorar, crecer) son voces parecidas, pero tienen una etimología diferente. ‘Medrar’ viene del verbo latino melioro y su infinitivo meliorare, ‘mejorar’ y éste del adjetivo melior, ‘mejor’, como en el concepto agronómico ‘ameliorantes’ o mejoradores del suelo. Pero ese es otro asunto que por ahora no voy a tratar.
La palabra ‘miedo’ viene del latín mĕtŭs
‘Miedo’ es una palabra que procede del latín preclásico mĕtŭs (desde escritos del poeta romano Gneo Nevio del siglo III a. C.) que quiere decir ‘temor’, ‘inquietud’, ‘ansiedad’; también ‘temor o pavor religioso’, así registrado en la Eneida de Virgilio y en las Odas de Horacio.
Mĕtŭs era la personificación del miedo, el temor y la ansiedad en la mitología romana según escritos de Cicerón y Virgilio, equivalente a Φόβος ‘Phobos’ en la mitología griega, de donde la palabra ‘fobia’ (véase).
De mĕtŭs deriva el verbo mĕtŭo, metuĕre que significa ‘tener miedo’, ‘temer’, ‘estar inquieto por algo dañino que puede suceder’.
El término mĕtŭs también dio origen al adjetivo meticulōsus: ‘meticuloso’, (meti- de metus) en origen, ‘miedoso’, ‘tímido’, ‘cuidadoso’, por el temor de cometer algún error.
Mĕtŭs es un vocablo que no tiene una relación indoeuropea clara, y ha sido objeto de diversas interpretaciones hipotéticas. El lingüista De Vaan (página 378) sólo propone que deriva del protoitálio *metus- y menciona a otros lingüistas que han planteado otras hipótesis como un intento de explicar su oscuro origen. Se cree que el protoitálico, de donde surgió el latín, el osco, el umbro y otras lenguas itálicas, se habló allá entre los años 1500-1000 a. C.
Jesús Gerardo Treviño Rodríguez. 22 de septiembre de 2026.