buitre, zopilote, un ave rapaz
Definición
Buitre es una palabra patrimonial que se refiere a un ave rapaz, de casi dos metros entre los extremos de cada ala, cuando están extendidas, con el cuello desnudo, rodeado de un collar de plumas y la parte ventral de sus alas color gris plateado… come carne de cadáveres animales. No emiten ningún sonido o «canto», pues carecen de siringe, solo algunos silbidos y un sonido muy peculiar que resulta de agitar las alas al iniciar el vuelo (DLE, 2021).
Los buitres no hacen nidos. Depositan sus huevos en las grietas de las rocas o en agujeros de los árboles. vomitan (regurgitan) en el pico de sus polluelos alimento a medio digerir.

Buitre o zopilote. Imagen de https://www.bing.com/images/
Etimología de «buitre»
‘Buitre’ es un término que proviene del latín vulgar *vultre (palabra no documentada, pero que los lingüistas deducen debe haber existido); del latín clásico vŭltur, vŭlturis, que significa ‘buitre’, pero obviamente referido en aquel tiempo al buitre europeo de la familia Accipitridae, y en sentido figurado, vŭltur también significa ‘rapaz’. También, por extensión ‘hombre codicioso o rapaz, que tiende al hurto y la rapiña’. En latín, también existió el término vŭlturĭus y vultur) para referirse a ‘un hombre codicioso, que solía arrebatar herencias, un ladrón‘. Por eso todavía escuchamos por allí decir, «¡mira! vienen como buitres a despojarlo».
Vŭltur a su vez, proviene de la forma antigua voltur, tal vez del verbo vello, vellere (desgarrar, arrancar, extraer algo con violencia, remover, sacar de raíz, pellizcar). Precisamente lo que los buitres hacen, cuando están arrancando las vísceras a un cadáver con sus picos y uñas.
Probable nexo indoeuropeo de vultur, voltur, buitre
El vocablo voltur muy probablemente sea de origen etrusco, un pueblo itálico prerromano que floreció entre los siglos VII-VI a. C., que también solía hacer predicciones observando el prodigioso vuelo de los buitres europeos. Estas palabras se relacionan con la raíz indoeuropea *wel-3 o u̯el-8 según esta fuente, que da la idea de ‘cortar’ y desgarrar’.
Taxonomía de los buitres: familia Cathartidae (catártidos)
La familia Cathartidae Lafresnaye, 1839 (catártidos). Literalmente ‘los que limpian’, son aves catartiformes (orden Cathartiforme), o buitres del Nuevo Mundo. Grandes aves diurnas carroñeras y a veces depredadoras, con unas 7 especies vivientes, distribuidas por toda América, cuyos nombres comunes varían en cada región: zopilote*, aura, buitre. Así llamadas, porque con sus hábitos carroñeros “limpian o purifican” el ambiente, al eliminar los tejidos blandos malolientes de animales muertos.
Cathartidae (el nombre de la familia) viene del latín científico, derivado del antiguo griego κάθαρσις = kátharsis (entre los griegos de la antigüedad, ‘purificación ritual de personas o cosas’, ‘limpieza’); καθαρτής = kathartés, ‘el que limpia’, ‘el que purifica’, pero en aquellos días de la lejana antigüedad, tenía el sentido de purificar las culpas, los actos de corrupción. Del verbo καθαίρω = kathaírō (yo limpio, yo purifico), καθαίρειν = kathaírein (limpiar, purificar). Kαθαρός = Katharós es un adjetivo del griego clásico que significa ‘purificado’, ‘limpio’.
Buitre europeo de la familia
Catársis en psicología
En los inicios del siglo XX comenzó a emplearse en psicología el término catarsis, de κάθαρσις =kátharsis (en la antigüedad, ‘purificación, purga, eliminación de malos humores, poda de ramas secas o enfermas‘), con el sentido de echar fuera pensamientos y emociones negativas, causantes de conductas indeseables, como la ira, el mal humor, etc. En medicina, un catrártico (del griego καθαρτικός = kathartikós) es una purga o laxante.
El sufijo -idae lo llevan todas las familias en la taxonomía biológica de los animales y en las plantas el sufijo es -aceae
El nombre de la familia (Cathartidae), procede del género representativo, Cathartes Illiger, 1811, más la terminación o sufijo -idae, que da la idea de parentesco genético, y se usa en zoología para denominar familias, por ejemplo. Felidae (los gatos), Canidae (perros, lobos, coyotes), Ursidae (osos), Muscidae (las moscas), Giraffidae (los jiráfidos o la jirafa y el okapi), Equidae (caballos, burros, cebras), Homididae (los humanos) y muchas más. En botánica, en cambio, se usa la terminación -aceae para nombrar familias (Poaceae, Orobanchaceae, Oxalidaceae, Anacardiaceae). La nomenclatura biológica es muy compleja. Cada nombre tiene una etimología propia.
Zopilote
Zopilote es un mexicanismo (en España casi nadie menciona la palabra «zopilote») que procede del náhuatl tzopilotl (buitre negro); de tzotl (suciedad, basura) y pílotl (algo que cuelga), de piloa (colgar). Debido a que al despegar del suelo y comenzar a volar, con frecuencia llevan colgando restos de carne en su pico o en sus patas, ya que éstas son débiles y no pueden cargar nada entre sus dedos, como sí las aves rapaces, por ejemplo, águilas, búhos, halcones, etc . Los zopilotes o buitres se encuentran en casi todo México. Es conocido con varios nombres, según el área geográfica: chacudo, chombo (en laregión maya, tal vez del maya tzombo chom), nopo (en el oriente de Veracruz y en Tabasco), aura, sotanudo (en Tabasco), zope (sureste de México), chacudo, chupilote, gallina olorosa, joti, juqui, etc.
En Colomia, Honduras y Venezuela le dicen «zamuro». «Jote» en Chile y Argentina. «Urubú» en lengua guaraní, etc.
«Los buitres de la Narro»
A unos 6 km al sur de la ciudad de Saltillo, México, se encuentra la Universidada Autónoma Agraria Antonio Narro (UAAAN), dedicada a la enseñanza de la agricultura y ciencias afines, fundada el 4 de marzo de 1923, Allí cursé mis estudios de posgrado en la especialidad de Parasitología Agrícola, a mediados de los años 1980s. Por tradición llaman a sus estudiantes ‘buitres’. Según esta fuente, cuya veracidad desconozco, «el mismo año de su fundación surgió este animal como su mascota o talismán. Cuentan que cierto día, después de una intensa práctica, los miembros de un equipo, comenzaron a comer con gran apetito y voracidad, ante lo cual, alguien gritó: «comen como buitres«. Y desde aquel momento…
UNA DESCRIPCIÓN EMPÍRICA Y POÉTICA DEL ZOPILOTE
«La carne podrida no es el único alimento de los zopilotes; su apetito se acomoda bien a la fresca, y no es raro que ataquen a los animales enfermos o agonizantes. Continuamente están posados en las copas de los árboles siguiendo con la vista los hatajos, rebaños, etc., y observándolos sin cesar: si un buey o un caballo se mueren, están prontos a lanzarse sobre él. Comienzan a dar majestuosas vueltas en los aires alrededor de su presa, mirando sus movimientos, y esperando con una persistencia lúgubre el momento en el que la muerte se les entregue. Cuando comienza la agonía, descienden a la tierra, se aproximan, circundan su víctima y la vigilan con una calma flemática».
«A medida que la vida se apaga, estos grupos negros se estrechan más y más acercándose con desconfianza; en fin, cuando los movimientos llegan a ser tan débiles que no sean peligosos, se arrojan sobre el cadáver, le comen los ojos y laceran el ano a picotazos. Muchas veces los sacudimientos convulsivos del moribundo los alejan por un momento; pero evitan sus golpes saltando maquinalmente de un lado a otro, volviendo a la carga sin precipitación ni cólera sino con cierto aire de indiferencia, que tiene algo de diabólico. Después de abrir el vientre y devorar como hábiles mineros, y no dejando más que los huesos cubiertos de la piel que ha servido para evitar que la carne se seque con los rayos del sol«. Rovirosa. Zoología p. 40. Citado por el Diccionario de Mejicanismos. 2005. Francisco J. Santamaría. Página 1153. México. Edición impresa.
Jesús Gerardo Treviño Rodríguez. 27 de enero de 2021.