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Ansia, ansiedad, ansiolítico

Ansia

Ansia (sustantivo femenino) puede definirse como fatiga o congoja que provoca en el cuerpo inquietud o agitación, a veces violenta, (andar de un lado a otro nervioso, desesperado). También angustia o aflicción del ánimo. Anhelo o deseo intenso o vehemente, como el que tiene ansia de que llegue algo o alguien intensamente deseado. 

Ansiedad, sentir ansia

La ansiedad (sustantivo femenino) es un estado emocional de sentirse inquieto, intranquilo, preocupado, aprehensivo o incómodo. Preocupado por algo que puede pasar, es decir, de algún posible suceso que pueda representar una amenaza. O también, y para ser más conciso, en psicología, ansiedad es “el estado de preocupación intensa, o aprensión, el cual, casi siempre, no se acompaña de alguna causa que lo justifique”.

Luego entonces, la ansiedad consiste en tener la sensación (vaga) de que algo (una realidad indeterminada, dubitable, imprecisa) puede suceder y hace sentir a la persona ansiosa que está atrapada en algo así como un estrecho pasadizo. Algo que se estrecha y produce una ansiedad desesperante.  

Ansiolítico

Ansiolítico (adjetivo). En inglés anxiolytic, en francés anxiolytique. Es “que tiene la propiedad de aliviar o atemperar la ansiedad”, por ejemplo, un fármaco (benzodiazepina como el clonazepam y el bromazepam) o una droga, como el alcohol, que se bebe para eliminar la ansiedad, pero también para celebrar alegremente algún logro. Un bebedor de alcohol siente relajarse y bajar su nivel de ansiedad cuando comienza a ingerir. Aquí en México hay un dicho que dice: «para todo mal mezcal y para todo bien también”. En fin, que uno toma si se siente afligido o se siente alegre.

Emperador Trajano Decio. Este retrato transmite una impresión de ansiedad y cansancio, como la de un hombre que asume pesadas responsabilidades estatales. Fuente: Chris Scarre, Chronicle of the Roman Emperors, Thames & Hudson, 1995. pp.168-169.) https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Emperor_Traianus_Decius_(Mary_Harrsch).jpg

Origen de “ansia”

Ansia es un término derivado del sustantivo femenino del latín anxĭa (angustia), y este del adjetivo latino anxĭus (ansioso, acongojado, afligido, apesadumbrado), que deriva o se relaciona con el  verbo ango, angĕre (estrangular, estrechar).

Origen de “ansiedad”

El vocablo “ansiedad” es un derivado del sustantivo femenino anxĭĕtās, anxietātis (ansiedad, inquietud), del adjetivo latino anxĭus (angustiado, ansioso, intranquilo, inquieto, preocupado). Este adjetivo se relaciona con el verbo ango y su infinitivo angĕre (ahogar, estrechar, oprimir, estrangular, apretar, sofocar y en sentido figurado, “oprimir el corazón”, “inquietar”, “hacer sufrir”, “atormentar”), de donde derivan también los términos españoles de origen latino: angina, angosto, angustia, congoja, acongojado.

En el término “ansiedad” se encuentra la terminación -dad, del sufijo latino de cualidad -tas, -ātis. Muchas palabras llevan este sufijo: amabilidad, colectividad, efectividad, variedad, soledad, enfermedad, mentalidad, vitalidad, maldad, morbilidad.

Ansiolítico es un neologismo de los años 1960s

La palabra “ansiolítico” es un adjetivo híbrido, porque se forma del latín anxĭus (ansioso, afligido), más la vocal de unión -o-, el componente griego -ly del verbo homérico λύω = lúo que significa desatar, deshacer, liberar. La frase λύω ἡνίαν = lúo enían significa “suelto la rienda” en la Odisea de Homero. Asimismo, λύω se usó con el significado de liberar a un prisionero, o liberar de alguna deuda, disolver, romper, etc. Finalmente el sufijo griego -τικός = -tikós formador de adjetivos o palabras que indican cualidad. Por ejemplo: catártico, emético, diurético, reumático y muchos muchos otros.

Por lo tanto, un ansiolítico tiene “la cualidad (-τικός) de liberarnos (λύω) de la ansiedad” (anxĭus, anxĭĕtās, anxietātis).

Raíz indoeuropea *angh-

Estos términos se asocian a la raíz indoeuropea *angh- (Pokorny *ang̑h‑ 42) que lleva la idea de algo apretado, estrecho o doloroso y que también se vincula a palabras latinas como angina (inflamación de garganta que produce estrechez), angustus (angosto, reducido), anxius (angustiado, acongojado).

CONSIDERACIONES FINALES

En psiquiatría, la ansiedad es un estado anormal como el que se mencionó en el segundo  párrafo, caracterizado por una sensación de estar indefenso o impotente e incapaz de enfrentarse a un evento siniestro, típicamente imaginario y que se manifiesta por cambios corporales (respuestas del sistema nervioso autónomo) como sudoración, temblor, respiración dificultosa, taquicardia, sensaciones precordiales, insomnio, etc.

Es importante señalar que la ansiedad es producida por la sensación de un peligro imaginario, no bien definido, mientras que el miedo es una respuesta emocional, fisiológica y conductual hacia un peligro real y reconocido. Por ejemplo, a una tormenta muy violenta, un intruso, una fiera que está muy cerca de uno, a la proximidad de un tsunami. En cambio, puede sentirse ansiedad ante algo que aún no ha pasado y con frecuencia no sucede, como “el profesor me va a reprobar porque ayer no le respondí satisfactoriamente algunas preguntas”. Es decir, uno se adelanta a imaginar que algo amenazante va a suceder, y muchas veces no ocurre. Pero la ansiedad y la angustia ahí están. 

Las causas de los desórdenes de ansiedad no se conocen muy bien, pero se deben a cambios neurohormonales que originan las manifestaciones corporales ya mencionadas. 

Todos los humanos experimentamos miedo y ansiedad, son estados emocionales que se presentan con mayor o menor intensidad, según la condición de cada quien, su carga genética y la experiencia de cosas ya vividas.

Los ataques de pánico, las fobias, los desórdenes obsesivo-compulsivos, el estrés postraumático, etc., son estados que de alguna forma tienen conexión con el fenómeno de la ansiedad.

Los fármacos ansiolíticos

Los ansiolíticos —que reducen la ansiedad— son drogas que tienen un efecto sedante-hipnótico que producen un efecto relajante y de somnolencia. A dosis bajas producen  calma y sedación. Pero a dosis altas, son inductoras del sueño y de efecto hipnótico. Estas drogas o fármacos incluyen los barbitúricos, descubiertos en Alemania hace más de un siglo y las benzodiazepinas desarrolladas en los años 1950s.

Jesús Gerardo Treviño Rodríguez. 18 de julio de 2025.

https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Emperor_Traianus_Decius_(Mary_Harrsch).jpg

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