Raro, ralo, rareza, enrarecer, raramente…
Raro (adjetivo)
El término ‘raro’ es un adjetivo que significa: ‘que se conduce o actúa de una manera extraña, no habitual’; ‘alguien o algo atípico, curioso, desusado, excelente, excepcional, extraño, extraordinario, extravagante, insólito, inusual, peregrino, singular’; ‘que es limitado o poco abundante en su clase’, ‘inusualmente bueno; ‘que sorprende por no ser habitual’; ‘que sucede con poca frecuencia’. También ‘tenue’, ‘no denso’, ‘disperso’, por ejemplo, ‘atmósfera enrarecida’.
Es muy raro que llegue tarde.
Su raro comportamiento despertó sospechas de inmediato.
Aquella rara señora me hizo pensar que algo malo estaba por suceder.
Este auto es un modelo raro, muy rastreado por los conocedores.
Mentes como la de Alberto Einstein son en verdad raras.
Se me hace rara y sorprendente tu respuesta.
Una mujer dedicada al boxeo ya no es una rara avis.
En química, llaman ‘tierras raras’ —desde finales del siglo XVIII—, al grupo de 17 elementos químicos que comprenden los 15 lantánidos, más el escandio y el itrio. Pero ni son tierras (son metales), ni son precisamente raras, pero sí difíciles de procesar.
…Y si quieren saber
de mi pasado.
Es preciso decir una mentira
les diré que llegué…
…de un mundo raro,
que no sé de dolor
que triunfé en el amor
y que nunca he llorado.
Un mundo raro. Canción mexicana de José Alfredo Jiménez.
Ralo (adjetivo)
El adjetivo ‘ralo’ esencialmente significa ‘que está poco poblado, espeso o tupido. Puede hablarse de una cabellera rala, una barba rala, una arboleda rala, llovizna rala…
Mi papá tenía la barba tupida, no rala como yo.
Frente a mi casa había un bosquecillo ralo.
Origen de las palabras ‘raro’ y ‘ralo’
‘Raro’ es una palabra documentada en español desde finales del siglo XV, en cambio ‘ralo’, antónimo de tupido o denso es la forma antigua y más popular de ‘raro’, y comenzó a registrarse en el castellano desde el siglo XIV. Como prueba de ello, ‘ralo’ ya viene en el diccionario de Fray Pedro de Alcalá de 1505; mientras que ‘raro’ es término recogido por el diccionario de San Cristóbal de las Casas de 1570.
El diccionario de la RAE de 1737 dice: “RARO, RARA. adj. Lo que tiene poca densidad o solidez, y se dilata y extiende en sus partes, ocupando mayor espacio, y formando mayores poros. Raro significa también extraordinario, poco común o frecuente. Latín rarus… Algunos de ellos sintieron en el corazón un regocijo tan raro, y un consuelo de espíritu no visto.” “Raro se usa también para dar a entender un corto número, o pocos, en cualquier clase u orden de cosas o personas”.
El adjetivo ‘raro’ viene del latín clásico rarus
El término ‘raro’ es de esas voces que ha conservado su significado desde los tiempos de la antigüedad romana, pues deriva del latín clásico rārus, que en origen significa:
‘poco denso o que tiene huecos en su estructura’; ‘disperso, distante’; ‘poco numeroso’; ‘infrecuente’, ‘inhabitual’; ‘notable’, ‘excepcional’, ‘escaso’, ‘raro’; ‘lo que pocas veces se ve’; ya desde entonces ‘excelente’, ‘singular’, ‘de ingenio muy excepcional… Esta palabra fue utilizada por escritores romanos como Cicerón, Julio César, Suetonio, Virgilio, Ovidio, Quintiliano, Lucrecio y otros.
En la Eneida, I, 118 Virgilio escribió: Rari nantes in gurgite vasto, que se traduce “Unos pocos náufragos en el dilatado abismo”; frase que ahora se usa para referirse a los textos literarios con pocas ideas apreciables en un mar de verbosidad.
Y ‘ralo’
Ahora bien. ‘Ralo’ (poco denso o poco compacto) es también un adjetivo que incluso llegó a usarse en español como o casi sinónimo de ‘raro’, pero ahora ha tomado una connotación más propia (poco tupido o poco denso). ‘Ralo’ es un derivado de rārus, pero a través de rallus, -a, -um (Gaffiot 1310) en latín tardío, que quiere decir ‘de tejido o trama clara, poco densa o de pelo corto’.
Asimismo, rallus es una sinéresis o reducción de rarulus, diminutivo de rarus. Y el diminutivo Rarulus con el significado de ‘un poco raro’ o ‘de cuando en cuando’ se formó con rarus más el sufijo diminutivo -ulus y significa ‘de cuando en cuando’, ‘un poco raro’.
Como antecedente, ralla tunica o ‘túnica ligera’ se documenta en latín preclásico en la obra Epĭdĭcus escrita por el comediógrafo romano Plauto (siglos III-II a. C.).
Raíz indoeuropea *ere-
Según los etimologistas, raro, rareza, ralo etc., están asociados a la raíz indoeuropea *erǝ- con el significado de ‘raro’, ‘suelto’. Raíz que también tiene vínculos con el latín rete, retis (red, tela de araña); reticulatus (en forma de red); reticulum (redecilla). Con el griego ἐρη̃μος = éremos (solitario, vivir en soledad), etc. Palabras como red, retina, enredar, eremita, ermita y otras se asocian también a esta misma raíz.
Ralo < rallus, a, um < rarulus < rarus < Raíz indoeuropea
Rāresco, rarescĕre significa ‘enrarecerse’; rārēfăcĭo, rarefascĕre ‘enrarecer’, ‘hacer ligero’; el adverbio rārē ‘de una manera poco densa’, ‘rara vez’, ‘raramente’ (en Plauto).
Algunas frases latinas de la antigüedad con rarus o sus derivados
Homo rarissimi ingenii (Séneca): “Hombre de ingenio raro”.
Rara textura (Lucrecio): “Tela poco tupida”.
Rara retia (Virgilio): “Redes de anchas mallas”.
Rariores Silvæ (Tácito): “Bosques poco densos, ralos”.
Omnia præclara rara (Cicerón): “Todo lo grande es raro, escaso”. Refiriéndose a las personas muy destacadas por su excelencia.
Rara adivat (Ovidio): “Pocas veces acudía”.
Rara avis in terris (Juvenal): “Rara ave en la tierra”. “Especie portentosa acá en la tierra”.
RAREZA, ENRARECER, RARAMENTE
Rareza (sustantivo)
‘Rareza’ es ‘cosa rara’, ‘calidad de raro’, ‘acción o palabra de una persona rara’.
La rareza de su atuendo se ganó la atención de todos.
Después de la muerte de su esposa, llenó su casa de rarezas, de cosas extrañas.
En verdad, estoy cansado de tus rarezas, de tus manías.
Terminación -eza
En el sustantivo ‘rareza’ podemos ver la terminación -eza que forma sustantivos abstractos que indican la condición o cualidad del adjetivo de origen. Esta terminación deriva del antiguo sufijo latino -itia, como en los antiguos términos: pĭgrĭtĭa que significa ‘pereza’ y viene del adjetivo pĭger: ‘perezoso’, ‘indolente’, ‘inactivo’ y mundĭtĭa ‘limpieza’, ‘nitidez’ y deriva de mundus, ‘limpio’, ‘aseado’, ‘ordenado’, de donde también immundus, ‘no limpio’. Palabras como destreza, pobreza, vileza, viveza, pereza, ligereza, limpieza, lucidez y brillantez contienen también el sufijo -itia.
Enrarecer (verbo) y enrarecido (adjetivo)
Enrarecer es ‘hacer que algo sea escaso’, ‘hacer menos denso un gas’, ‘que haya cada vez menos moléculas por volumen’, o sea, ‘que llegue a un estado en el que sea cada vez más raro detectar una molécula’. El prefijo español -en (del latín -in ‘sobre’, ‘dentro’) funciona sin significado preciso en la formación de términos derivados, como ‘entorpecer’, ‘enardecer’, ‘enriquecer’, ‘empobrecer’, ‘embrutecer’. Enrarecer también se utiliza en sentido figurado para referirse a un ambiente en el que las relaciones de cordialidad entre personas están en un estado crítico, tensas, frías.
Los despidos en la oficina hacen enrarecer el ambiente laboral.
Abre la ventana porque me parece que el aire se ha enrarecido por la escasa ventilación.
La altitud rarifica o encarece el aire de la atmósfera, por eso en la medida en que ascendemos una montaña, baja la temperatura del aire.
La vida política se ha enrarecido con los escándalos recientes.
Raramente (adverbio)
‘Raramente’ es un adverbio que significa: ‘de una manera infrecuente’, ‘de un modo extraño’; ‘casi nunca’, ‘muy pocas veces’.
En este adverbio está presente la terminación -mente, que forma adverbios a partir de adjetivos, y expresa el modo en lo que algo sucede o se hace; como en este caso, al adjetivo ‘raro’, se agrega -mente y nos dice que cierta cosa o suceso pasa muy pocas veces. La terminación -mente deriva del latín mente o el caso ablativo de mens, mentis, en origen significa: ‘inteligencia’, ‘propósito’. Adverbios como ágilmente, eternamente, evidentemente, moderadamente, pobremente, rápidamente, súbitamente, sutilmente, vilmente y muchos términos más contienen la terminación -mente.
Raramente llega los sábados.
Muy raramente las camellas paren dos crías.
Jesús Gerardo Treviño Rodríguez. 29 de septiembre de 2026.